Guatemala presidirá el comité anticorrupción de la OEA en medio de sus propias tensiones institucionales
Guatemala obtuvo, sin mayor eco mediático, un reconocimiento inédito en materia anticorrupción. Asumirá por primera vez la presidencia del Comité de Expertos del Mecanismo de Seguimiento de la Implementación de la Convención Interamericana contra la Corrupción (MESICIC), órgano técnico de la Organización de los Estados Americanos (OEA) encargado de evaluar a los propios Estados. La […]
Guatemala obtuvo, sin mayor eco mediático, un reconocimiento inédito en materia anticorrupción. Asumirá por primera vez la presidencia del Comité de Expertos del Mecanismo de Seguimiento de la Implementación de la Convención Interamericana contra la Corrupción (MESICIC), órgano técnico de la Organización de los Estados Americanos (OEA) encargado de evaluar a los propios Estados.
La designación —acordada durante la 45ª reunión del mecanismo en Washington— coloca al país en una posición singular: la de coordinar, durante un año, la revisión técnica de políticas anticorrupción en la región, al tiempo que sigue bajo escrutinio por sus propias debilidades institucionales.
El cargo será ejercido por Julio Flores, director ejecutivo de la Comisión Nacional contra la Corrupción (CNC), quien actuará como experto titular de Guatemala ante el mecanismo hemisférico.
RECONOCIMIENTO QUE CONTRASTA CON EL PASADO RECIENTE
La elección representa un giro simbólico para un país que, en la última década, ha sido más frecuentemente señalado por el desmantelamiento de estructuras anticorrupción que por liderar esfuerzos regionales.
El propio Gobierno de Bernardo Arévalo ha presentado la designación como un respaldo a su agenda de integridad pública. Según la CNC, responde a una serie de acciones impulsadas desde el Ejecutivo para prevenir la corrupción y fortalecer la transparencia, entre ellas la creación de redes institucionales de probidad y la adopción de códigos de ética en decenas de entidades estatales.
Comisión anticorrupción del Gobierno de Arévalo impulsa red de Instancias de Asuntos de Probidad
Estas medidas incluyen la instalación de más de 60 códigos de ética institucionales y la conformación de decenas de instancias internas encargadas de supervisar la conducta de funcionarios, una arquitectura que el Gobierno busca consolidar en las instituciones del Ejecutivo como un sistema difícil de revertir.
A nivel internacional, el Gobierno de Arévalo también sostiene que evaluaciones externas han comenzado a reflejar una mejora en la percepción de riesgo del país, revirtiendo tendencias negativas de años anteriores.
LIDERAR MIENTRAS SE ES EVALUADO
El MESICIC reúne a 33 de los 34 Estados miembros de la OEA y funciona como un mecanismo de revisión entre pares: analiza marcos legales, identifica vacíos y emite recomendaciones para prevenir y sancionar la corrupción.
En ese contexto, la presidencia no implica un reconocimiento político pleno, sino un rol técnico de coordinación. Guatemala deberá facilitar el intercambio de buenas prácticas, promover diálogos regionales y apoyar la implementación de recomendaciones en los países evaluados.
Sin embargo, la paradoja es evidente: quien lidera el proceso también forma parte del grupo evaluado.
El país arrastra cuestionamientos sobre la independencia de sus instituciones de justicia, el uso del derecho penal contra operadores anticorrupción y la falta de avances en investigaciones de alto impacto. Estos elementos han sido señalados de forma reiterada por organismos internacionales, organizaciones civiles y la propia OEA.
El Gobierno de Arévalo, junto al comisionado Flores, ha planteado esta designación como una oportunidad para reposicionar a Guatemala en el escenario internacional y recuperar credibilidad tras años de deterioro institucional.
El plan de trabajo anunciado incluye promover cooperación técnica entre Estados, fortalecer mecanismos de integridad pública y dar mayor visibilidad a prácticas institucionales consideradas exitosas.
SIN UN ALIADO CLAVE: EL MINISTERIO PÚBLICO
El alcance de ese liderazgo internacional también se mide frente a la actuación del Ministerio Público, dirigido por la sancionada fiscal general María Consuelo Porras, cuya política de persecución y selección de casos ha sido ampliamente cuestionada por organismos de transparencia y actores de la sociedad civil.
Durante su gestión, al menos el 30 por ciento de las denuncias presentadas por la Comisión Nacional contra la Corrupción de Arévalo enfocadas en posibles actos de corrupción del gobierno del expresidente Alejandro Giammattei en entidades estatales, han sido desestimadas o archivadas sin mayores investigaciones, generando un clima de desconfianza en la efectividad de los controles internos.
MP ha puesto fin al 30% de las denuncias penales presentadas por el gobierno de Arévalo
