Jenny Alvarado se perfila para presidir la Corte Suprema y dar continuidad al bloque dominante
La magistrada ha construido su poder dentro de la Corte Suprema en torno a alianzas con operadores políticos y judiciales. Fuentes internas del Organismo Judicial aseguran que un prepleno habría cerrado su elección para el próximo 30 de septiembre. En la negociación también habrían entrado más de 150 plazas judiciales, como moneda de cambio para […]
La magistrada ha construido su poder dentro de la Corte Suprema en torno a alianzas con operadores políticos y judiciales. Fuentes internas del Organismo Judicial aseguran que un prepleno habría cerrado su elección para el próximo 30 de septiembre. En la negociación también habrían entrado más de 150 plazas judiciales, como moneda de cambio para asegurar los votos.
Jenny Noemy Alvarado Tení llegó a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) hace casi dos años, después de una larga trayectoria en los tribunales de Alta Verapaz. Desde entonces, su nombre ha ido ganando peso dentro del bloque dominante de magistrados y ahora se perfila para ocupar la Presidencia del Organismo Judicial.
Fuentes internas de la Presidencia del Organismo Judicial aseguran que el acuerdo para que Alvarado Tení encabece la Corte a partir del próximo 13 de octubre ya habría sido alcanzado en un prepleno celebrado durante el fin de semana. Según esta versión, ocho magistrados del bloque dominante participaron en las conversaciones y cerraron filas alrededor de su candidatura.

La elección formal deberá realizarse en el pleno de la CSJ. Preliminarmente, se conoce que está prevista para este miércoles 30 de septiembre, cuando los 13 magistrados deberán definir quién sustituirá a Claudia Paredes al frente del Organismo Judicial, tras casi ocho meses cuestionados por acciones ejecutadas bajo su Presidencia.
El acuerdo, según las fuentes consultadas, no se habría limitado a la elección de la Presidencia. En las conversaciones también habrían entrado más de 150 nombramientos de jueces de Paz y de Primera Instancia. Las plazas habrían funcionado como parte de la negociación interna para garantizar los apoyos a Alvarado Tení.
La eventual llegada de la magistrada a la Presidencia sería, así, la continuidad de una correlación de fuerzas que se consolidó desde la elección de la actual Corte y que ha permitido al grupo cuestionado de magistrados controlar buena parte de las decisiones del pleno.
DE COBÁN AL CENTRO DE LA CORTE SUPREMA
Alvarado Tení es abogada y notaria. Tiene estudios de posgrado en Derecho Penal y Procesal Penal y un doctorado en esa rama. Antes de llegar a la Corte Suprema pasó nueve años como magistrada de la Sala Sexta de Apelaciones del Ramo Penal de Cobán, Alta Verapaz.
También trabajó en el Ministerio de Trabajo. En 2004 fue directora técnica de la Dirección Regional II, con sede en Cobán.
Su carrera, sin embargo, comenzó a adquirir otra dimensión en los procesos de elección de las altas cortes. El Movimiento Pro Justicia documentó que Alvarado Tení fue una de las magistradas que negoció una planilla única para integrar la Comisión de Postulación de candidatos a magistrados de la CSJ durante el proceso de 2019. Aquella integración fue posteriormente anulada después de que la Corte de Constitucionalidad otorgara un amparo y ordenara repetir la elección.
El papel que desempeñó entonces ayuda a entender que su llegada a la Suprema no fue el primer episodio de su participación en las negociaciones que rodean la conformación de las instituciones de justicia.
Cuando el Congreso eligió a los 13 magistrados de la actual CSJ, en octubre de 2024, Alvarado Tení obtuvo 104 votos. Las bancadas que respaldaron su candidatura y quienes le permitieron ejercer el uso de la toga fueron: la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), de Sandra Torres; Cabal, de Luis Aguirre; y Vamos, de Allan Rodríguez.
Bancadas mayoritarias votaron en sintonía para elegir a la mayoría de los 13 magistrados de la CSJ
NESTER VÁSQUEZ SU PADRINO
Una vez instalada la nueva Corte, Alvarado quedó identificada dentro de uno de los grupos de poder que comenzaron a disputar el control del pleno.
La Hora documentó que la magistrada forma parte del grupo apadrinado por Nester Vásquez, entonces presidente de la Corte de Constitucionalidad, junto con sus colegas magistrados Clemen Juárez y Gustavo Morales Duarte. Ese grupo se integró a una coalición más amplia que consiguió convertirse en el bloque dominante dentro de la Corte Suprema.
Un reportaje de La Hora publicado en marzo de este año señaló que Alvarado habría llegado a la Corte apadrinada por Vásquez, de acuerdo con fuentes consultadas para esa investigación, y también por los diputados Carlos Enrique López Girón y Carlos Enrique López Maldonado, padre e hijo, electos por el distrito de Quiché.
No se trata únicamente de una etiqueta sobre la composición de la Corte. La pertenencia de Alvarado a ese bloque se ha reflejado en decisiones concretas del pleno.
UNA MAGISTRADA LEAL A LA MAYORÍA
La Hora documentó en 2025 cómo los magistrados del grupo dominante se repartieron la promoción de candidatos para ocupar plazas de jueces de Paz y de Primera Instancia.
En aquella distribución, Alvarado consiguió que cuatro de sus propuestas para jueces de Primera Instancia fueran aprobadas. En el caso de los jueces de Paz, también fueron aceptadas cuatro propuestas impulsadas por ella. El registro de un acta interna permitió reconstruir qué magistrado había promovido a cada candidato.
Nueve magistrados de la Corte Suprema se repartieron los nombramientos de jueces de Paz
La forma en que se repartieron aquellas plazas se convirtió después en un antecedente para nuevas negociaciones dentro de la Corte. La Hora reveló en agosto pasado que las plazas que estaban por ser ocupadas nuevamente eran objeto de acuerdos entre magistrados del bloque dominante y que determinadas candidaturas eran impulsadas por togados específicos antes de llegar al pleno.
El patrón vuelve a aparecer ahora, pero con una diferencia: esta vez las plazas estarían vinculadas directamente con la elección de quien dirigirá el Organismo Judicial.
VOTOS EN SINTONÍA
Alvarado tampoco ha permanecido al margen de las decisiones más controvertidas de la actual CSJ.
En junio de 2025, La Hora documentó que la Corte había oficializado mediante un acta que no contaba con todas las firmas de los magistrados el nombramiento y traslado de más de 90 jueces. En aquella sesión se aprobaron 57 nombramientos y 37 movimientos de jueces de Primera Instancia.
Los registros de aquella sesión permitieron identificar la intervención de los magistrados en las propuestas. Alvarado figuró entre quienes consiguieron que candidatosimpulsados por ellos fueran aprobados por el pleno.
También aparece entre los magistrados que rechazaron retirar la inmunidad al diputado Allan Rodríguez. La resolución fue firmada por Alvarado y otros integrantes del bloque dominante.
La decisión adquirió especial relevancia cuando este medio reconstruyó la forma en que la Corte Suprema conoció el antejuicio contra Rodríguez. El expediente fue resuelto apenas tres minutos después de iniciada la sesión, antes de que cuatro magistrados titulares se incorporaran al pleno.

Alvarado, por tanto, no llega a la disputa por la Presidencia desde una posición periférica. Su nombre aparece en los acuerdos sobre nombramientos, en las votaciones del bloque mayoritario y en las alianzas que han definido la correlación de fuerzas de la actual Corte.
Las fuentes internas aseguran que el acuerdo ya está cerrado. El miércoles, en el pleno ordinario, los magistrados deberán convertir esa negociación en una votación. Y si los 10 integrantes del bloque mantienen el acuerdo que, según las fuentes, alcanzaron durante el fin de semana, Alvarado Tení será quien tome el relevo de Paredes el próximo 13 de octubre.
Repitiendo patrón que denunció La Hora, la CSJ se dispone a nombrar otros 150 jueces “negociados”
