Lobby antiembajada sumaría otra victoria: Consuelo Porras a la CC por la CSJ
Según fuentes internas del sistema de justicia, la fiscal general y jefa del Ministerio Público, María Consuelo Porras, y la actual magistrada titular de la CC, Dina Ochoa, habrían conseguido el respaldo del bloque dominante para integrar la próxima magistratura constitucional, resultado del denominado lobby antiembajada. La votación está prevista para este 3 de marzo […]
Según fuentes internas del sistema de justicia, la fiscal general y jefa del Ministerio Público, María Consuelo Porras, y la actual magistrada titular de la CC, Dina Ochoa, habrían conseguido el respaldo del bloque dominante para integrar la próxima magistratura constitucional, resultado del denominado lobby antiembajada.
La votación está prevista para este 3 de marzo a las 9.00 horas. Hasta la publicación de esta nota, no estaba definido quién asumiría como magistrada titular y quién ocuparía la suplencia en la Corte encargada de dirimir los asuntos constitucionales más sensibles del país y de garantizar el equilibrio entre los poderes del Estado.
El eventual nombramiento de Porras supone una victoria para el denominado “lobby antiembajada”, una estructura que cobró forma durante la confrontación abierta con la gestión del exembajador estadounidense Tobin Bradley y que, de acuerdo con fuentes, mantiene operadores activos tanto en Guatemala como en Washington.
La fiscal general ha sido sancionada por Estados Unidos y otros 41 países por señalamientos de corrupción y por acciones consideradas antidemocráticas. Pese a ello, conserva respaldos en determinados lobbys de influencia en EE. UU., que han cabildeado a su favor.
MOLINA BARRETO TAMBIÉN
La elección en la CSJ se produce en paralelo al pulso que se libra en el Congreso. Allí, el magistrado Roberto Molina Barreto oficializó su expediente para buscar la reelección como magistrado titular de la CC, reactivando alianzas que parecían dispersas. Su nombre también está respaldado por el lobby antiembajada.
En el ajedrez legislativo, Molina Barreto apuesta por consolidar su permanencia en el tribunal constitucional, mientras López intenta capitalizar apoyos en un Congreso fragmentado y con bloques que negocian contrarreloj.
