Ocho consejos para consultar dudas legales con inteligencia artificial y reducir el riesgo de errores
¿Cómo hacer una consulta legal a la inteligencia artificial? Un experto comparte un formato que puede copiar, adaptar a su caso y utilizar para obtener respuestas más precisas.
En días recientes, las autoridades de la Policía Nacional Civil (PNC) comentaron que un agente fue enviado a la academia policial para reforzar sus conocimientos legales, luego de que utilizara una disposición de la legislación peruana para justificar una solicitud de identificación a un ciudadano en la vía pública.
El incidente ocurrió en las cercanías de Jocotenango, Sacatepéquez, y quedó registrado en un video difundido en redes sociales. En las imágenes se observa cómo un ciudadano cuestiona el fundamento legal del procedimiento y advierte que la disposición citada por el agente corresponde a otro país.
«¿Ustedes son de Perú? ¡Aquí es Guatemala!», cuestionó el ciudadano, en una frase que se viralizó en redes sociales.
El caso generó cuestionamientos sobre la preparación jurídica de los agentes y la importancia de verificar la legislación antes de utilizarla para justificar un procedimiento. También pone sobre la mesa un desafío relacionado con el uso de herramientas digitales: cómo formular consultas más precisas y comprobar que las respuestas corresponden al país y al contexto adecuados.
Cómo hacer mejores búsquedas con inteligencia artificial
La inteligencia artificial (IA) puede ayudar a resolver dudas legales, localizar leyes y comprender procedimientos. Sin embargo, una respuesta bien redactada no necesariamente es correcta: también depende de cómo se plantea la consulta y de la verificación de las fuentes.
Para conocer cómo aprovechar estas herramientas, Prensa Libre consultó a Jordi Torras, fundador de Inbenta, empresa especializada en soluciones de inteligencia artificial conversacional, quien cuenta con más de dos décadas de experiencia en innovación tecnológica.
Desde su experiencia, Torras recomienda aportar el contexto relevante de la situación y solicitar respuestas que puedan comprobarse. Esto implica indicar en qué país ocurre el caso, cuándo sucedieron los hechos, qué se necesita resolver y qué documentos respaldan la consulta.
Tomando la sugerencia de Torras, por ejemplo, no es lo mismo preguntar“qué dice la ley sobre los retenes de tránsito” que consultar“qué normativa regula los retenes de tránsito en Guatemala“. La segunda pregunta delimita el ámbito geográfico y permite orientar la búsqueda hacia la legislación correspondiente.
Cuanto más precisa sea la consulta, más fácil será identificar la información pertinente. No obstante, Torras advierte que es necesario comprobar las fuentes para verificar que la norma existe, está vigente y se aplica a la situación planteada.
Ejemplo de cómo consultar una duda legal con IA
Con base en su experiencia, Torras recomienda explicar claramente la situación y pedir a la herramienta que haga las preguntas necesarias antes de responder. Para facilitar este proceso, el experto comparte un modelo de consulta que puede adaptarse a cada caso:
«Mi situación ocurre en Guatemala, en [departamento o municipio, si corresponde]. Los hechos son [descripción] y estas son las fechas relevantes: [fechas]. El documento que he recibido dice [fragmento sin datos identificativos]. Quiero saber [pregunta concreta]. Antes de responder, pregúntame lo que necesites para entender el caso. Busca fuentes oficiales y comprueba qué normativa corresponde a esas fechas. Enlaza los artículos que sustentan tus conclusiones, explica las posibles excepciones y distingue entre el texto de la norma y tu interpretación. Si algo no puedes verificar, indícalo».
La recomendación es describir la situación con claridad, pedir que la herramienta consulte fuentes oficiales y abrir los enlaces para comprobar la información antes de dar por válida una respuesta. Este método ayuda a reducir errores, aunque no garantiza que la respuesta sea correcta ni sustituye la asesoría de un profesional cuando se trata de decisiones con consecuencias legales.
“No hace falta saber formular la pregunta como un abogado; hace falta explicar bien la situación, permitir que la herramienta pida aclaraciones y comprobar en qué se apoya la respuesta”
Jordi Torras, fundador de Inbenta
El formato anterior es un ejemplo, sin embargo, si desea profundizar en las recomendaciones de Jordi Torras, estos son ocho consejos para mejorar las búsquedas con inteligencia artificial y reducir el riesgo de errores.
1. Especificar el país y el lugar
La consulta debe indicar el país donde ocurre el caso y, cuando sea necesario, el departamento, estado o municipio. Si la situación involucra a más de un país, también es importante aclararlo.
El idioma de la pregunta no determina qué legislación corresponde aplicar. Por eso, una consulta sobre un procedimiento policial en Guatemala debe indicar expresamente que se busca información sobre la normativa guatemalteca.
2. Incluir las fechas relevantes
Las fechas pueden cambiar la respuesta, especialmente cuando una ley ha sido reformada o una disposición ha entrado en vigor recientemente.
Al consultar sobre un contrato, un despido o una notificación, conviene indicar cuándo ocurrieron los hechos y pedir que se compruebe qué normativa estaba vigente en ese momento. También es importante considerar posibles disposiciones transitorias.
3. Explicar los hechos y la duda concreta
Una pregunta demasiado general puede producir una respuesta que no se ajuste a la situación real.
Para obtener información más útil, conviene describir qué ocurrió, qué comunicó la otra parte, qué documentos se tienen y cuál es la duda que se necesita resolver.
Si se comparte un fragmento de un contrato o una notificación, es recomendable eliminar nombres, números de identificación y otros datos personales que no sean necesarios para comprender el caso.
4. Pedir aclaraciones antes de recibir una respuesta
No siempre es fácil identificar qué información puede cambiar una conclusión jurídica. Por eso, una estrategia útil es pedirle a la herramienta de IA que formule preguntas antes de responder.
Una instrucción práctica sería: «Antes de responder, hazme las preguntas necesarias para entender el caso e identifica qué datos podrían cambiar la conclusión».
De esta manera, el usuario puede detectar información que omitió inicialmente y evitar que la herramienta llegue a conclusiones a partir de supuestos incorrectos.
5. Solicitar fuentes oficiales
Cuando la consulta involucra leyes, reglamentos o procedimientos administrativos, conviene pedir que la búsqueda se base en fuentes oficialesdel país correspondiente.
Entre ellas pueden figurar el diario oficial, los portales de las instituciones competentes y los documentos publicados por las entidades responsables de aplicar la normativa.
La respuesta también debería incluir enlaces directos a las fuentes y señalar los artículos o fragmentos que respaldan las conclusiones. Si no es posible verificar un dato, la herramienta debe indicarlo en lugar de presentarlo como un hecho confirmado.
6. Abrir los enlaces y comprobar la información
Que una respuesta incluya referencias no significa que esté correctamente fundamentada. El usuario debe abrir los enlaces y comprobar que los documentos existen, que los artículos citados dicen lo que se les atribuye y que corresponden al caso consultado.
También es necesario distinguir entre encontrar una norma y demostrar que resulta aplicable a una situación concreta. Esta última tarea puede requerir analizar las circunstancias, las excepciones y otras disposiciones relacionadas.

7. Consultar las excepciones y otras interpretaciones
Una búsqueda no debería limitarse a obtener una respuesta que confirme la primera impresión del usuario.
Para examinar el tema con mayor amplitud, se puede preguntar: «¿Qué circunstancias cambiarían esta respuesta? ¿Qué argumentos podría sostener la otra parte? Distingue entre lo que establece expresamente la norma y tu interpretación».
Este enfoque ayuda a identificar posibles excepciones, reconocer puntos que siguen sin resolverse y diferenciar el contenido de una ley de las conclusiones que la herramienta extrae de ella.
8. Proteger los datos personales y verificar las decisiones importantes
Aportar contexto no significa compartir toda la información disponible. Antes de subir documentos, conviene eliminar los datos identificativos innecesarios y revisar las condiciones de privacidad de la herramienta utilizada.
Además, cuando una consulta pueda derivar en una firma, una reclamación o una decisión con consecuencias legales importantes, es recomendable contrastar la respuesta con un profesional o un servicio de orientación jurídica.
La inteligencia artificial puede ayudar a localizar información y organizar dudas, pero no sustituye la revisión de las fuentes ni garantiza que una interpretación jurídica sea correcta.
La importancia de verificar antes de actuar
El caso del agente de la Policía Nacional Civil en Jocotenango, Sacatepéquez, evidencia la importancia de comprobar la información antes de citar o aplicar una norma. Una respuesta puede parecer convincente y, aun así, referirse a la legislación de otro país, a una disposición derogada o a una situación distinta.
La recomendación de Jordi Torras se resume en tres acciones:
- explicar el contexto,
- pedir aclaraciones y
- verificar las fuentes antes de actuar.
Además, aclara que no es necesario formular una pregunta como lo haría un abogado; lo importante es describir la situación con claridad y comprobar en qué se basa la respuesta.
Finalmente, el experto advierte que, aunque una consulta bien planteada puede ayudar a obtener información más precisa, ninguna forma de preguntar garantiza por sí sola una respuesta correcta. Por eso, contrastar la información con fuentes oficiales sigue siendo fundamental, especialmente cuando puede influir en una decisión legal.