La Asociación Mundial de Mujeres Periodistas y Escritoras Capítulo de Guatemala, con 57 años de estar activa y exitosa, realizó su segunda actividad dentro del programa AMPEG 2026 Plumas de Rubí: Homenaje a socias que han permanecido ininterrumpidamente a AMPEG, durante más de 40 años, evento especial que se comenzó a gestar desde principios de […]
La Asociación Mundial de Mujeres Periodistas y Escritoras Capítulo de Guatemala, con 57 años de estar activa y exitosa, realizó su segunda actividad dentro del programa AMPEG 2026 Plumas de Rubí: Homenaje a socias que han permanecido ininterrumpidamente a AMPEG, durante más de 40 años, evento especial que se comenzó a gestar desde principios de este año. El programa se ha denominado así especialmente por los 40 años de labor literaria, cultural y periodística de las socias homenajeadas, siendo las plumas su escritura, creatividad, voz literaria y periodística. Y el rubí, piedra preciosa que simboliza 40 años de brillo y constancia, en un caudal de palabras que transforman páginas que iluminan generaciones. Se contó con la distinguida presencia de la Excelentísima Señora Embajadora de México en Guatemala, Luz Elena Baños Rivas.
La doctora Ana María de Eskenasy, vicepresidenta de AMMPE y presidenta del Capítulo de Guatemala, dentro de su discurso manifestó: “Hoy nos reúne una profunda alegría y, sobre todo, un sentimiento de gratitud. Como Asociación de Mujeres Periodistas y Escritoras de Guatemala AMPEG, tenemos el privilegio de rendir homenaje que nace del reconocimiento, del respeto y del cariño acumulados a lo largo de más de cuarenta años de valiosa pertenencia y entrega de 8 de nuestras queridas amigas y socias, son ellas: María Eugenia Gordillo, Carolina Toledo de Lemus, Martita Erazo Galo de Mazariegos, Delia Quiñónez, Carmen Matute de Foncea, Carolina Tobar Meza, María Teresa de Rendón y María Dolores Zamora Corleto de García.
Esta actividad es un testimonio de constancia, compromiso y amor por el periodismo y la literatura. A lo largo de su trayectoria, nuestras homenajeadas han dejado una huella profunda en AMPEG, fortaleciendo nuestros valores, principios y el prestigio de la asociación. Su ejemplo ha sido guía e inspiración para generaciones de jóvenes que creen en la palabra como instrumento de pensamiento, libertad y cultura, como uno de los pilares esenciales de la sociedad. Este homenaje, preparado con esmero y cariño, es nuestra forma simbólica de decir gracias. Gracias por su fidelidad a AMPEG, por engrandecer su nombre y por recordarnos, con su vida y obra, que la palabra tiene la capacidad de transformar, unir y trascender.” Luego la doctora Eskenasy junto a la licenciada Lorena Rosales hicieron entrega de diplomas de reconocimiento hermosamente enmarcados, a cada una de las homenajeadas.
Se continúo con el programa solicitando a los asistentes ponerse de pie, para rendir un minuto de silencio por las socias que ya no están físicamente presentes. Seguidamente la licenciada Nicté Serra leyó las palabras de agradecimiento en nombre de las homenajeadas, que preparó con mucho cariño la señora Martita de Mazariegos, quien no pudo estar presente, dentro de sus palabras expresó: “Recibir este homenaje de la Asociación de Mujeres Periodistas y Escritoras de Guatemala AMPEG, es un profundo honor que llena mi corazón de gratitud y gratos recuerdos.
Hablar en este momento es para mí un honor doble, pues expreso este agradecimiento no solo a título personal, sino también en nombre de las estimadas amigas que hoy comparten conmigo este significativo reconocimiento, mujeres cuya trayectoria y compromiso han enriquecido profundamente a nuestra asociación. Han sido más de cuarenta años de una relación cordial con AMPEG, en los que no es sólo el paso del tiempo, sino una historia compartida de compromiso, aprendizaje, crecimiento, inspiración, amistad y de encuentro con mujeres valiosas que han dejado huella en la literatura y el periodismo de nuestro país. Guardo con especial cariño aquellos momentos en que tuve el privilegio de participar y apoyar, incluso como patrocinadora, ambas sesiones de Junta Directiva Internacional celebradas en Guatemala.
De mucho significado fue haber contribuido a la fundación de AMMPE, capítulo de Honduras, lo cual reafirmó el valor de la unión y la proyección regional de nuestras organizaciones. Mi hermana, la escritora y periodista Magda Argentina Erazo Galo fue su presidenta durante muchos años, participando activamente en congresos internacionales. Hoy, al recibir este reconocimiento, agradezco a AMPEG por haber sido parte fundamental de nuestras vidas.
Nuestra presidenta, la entrañable amiga Consuelo de Sánchez-Latour, conocida cariñosamente como Cony, fue una escritora y periodista líder cultural guatemalteca, cuyo legado se construyó desde el servicio silencioso y constante. En 1969 fundó la Asociación de Mujeres Periodistas y Escritoras, Capítulo de Guatemala AMPEG. Su vida fue un ejemplo entrelazando culturas, educación y compromiso con Guatemala. A la Junta Directiva y a todas nuestras queridas escritoras y periodistas, gracias por este gesto tan significativo, que atesoramos con profundo cariño.”
Durante la actividad se presentó el Sexteto de Jazz de la Municipalidad de Guatemala dirigido por el Licenciado en Educación Musical y Pedagogo José David Coyoy. Al finalizar se invitó a la concurrencia a visitar el “Museo de las Comunicaciones a través del tiempo”, junto a su galería de fotos, un recorrido por los siglos XIX, XX y XXI, además de la exposición de libros, obras de las homenajeadas y de otras distinguidas socias, dedicadas a la fundadora de AMPEG, Consuelo de Sánchez-Latour. El museo resaltó la importancia de las comunicaciones a lo largo de la historia, creando un recorrido histórico por los avances en las comunicaciones por los siglos antes mencionados. Esta magnífica exhibición significó una celebración a la evolución tecnológica y cultural de las comunicaciones.
Con este evento no solamente se homenajeó a las distinguidas socias, sino también se celebró su permanencia y pasión con la que han defendido la palabra, la verdad y la belleza de las letras. Cada una de ellas representa un faro de inspiración y amor por la cultura, que ha enriquecido nuestra institución y nuestra sociedad.