Flujo de dólares alcanza nivel récord y mantiene estable el tipo de cambio en Guatemala
Las divisas por remesas familiares y los préstamos del sector privado fueron los principales factores que motivaron un incremento histórico en la balanza cambiaria durante el 2025, según una fuente oficial.
Las remesas familiares que envían los migrantes guatemaltecos, sobre todo desde Estados Unidos, y los préstamos en dólares del sector privado fueron las principales causas del aumento en las operaciones registradas en la balanza cambiaria del 2025.
La banca central actualizó las cifras de la balanza cambiaria anual, en la cual indica que, el año pasado, se registró un saldo positivo de US$5 mil 900 millones, lo que constituye una cifra histórica.
La balanza cambiaria registra el ingreso y la salida de divisas. En compras, el monto fue de US$77 mil 32 millones, y en ventas se registraron US$71 mil 131 millones. La diferencia fue de US$5 mil 900 millones durante el año pasado; es decir, se trata de un saldo positivo.
La balanza registra operaciones de compra como exportaciones, transporte, turismo y viajes, transferencias y donaciones (donde se registran las remesas), inversiones y préstamos.
Además, en las ventas se contabilizan importaciones, transporte, servicios de gobierno, turismo y viajes e inversiones, entre otras.
Saldo cambiario crece 420% en el 2025
El resultado del 2025 es mayor en 420% que el del 2024, cuando el saldo alcanzó US$1 mil 134 millones, así como frente a los US$344 millones del 2023. Solo en el 2022 el saldo fue negativo, con -US$180 millones; en el 2021 fue de US$676 millones, y en el 2020 se situó en US$1 mil 509 millones.
El monto más alto de la serie se registró en el 2013, cuando llegó a US$3 mil 187 millones.
Remesas y deuda externa impulsan flujo
De la estructura observada en el 2025, de la balanza cambiaria, US$26 mil 312 millones, es decir, el 34.2%, corresponden a las remesas familiares (registradas como transferencias y donaciones), y es mayor que los US$22 mil 345 millones del 2024.
Es decir, hay un crecimiento interanual del 17.7% solo en ese concepto.
Las remesas familiares crecieron 18.7% en el 2025 y se situaron en US$25 mil 530 millones.
Por exportaciones, el monto registrado fue de US$11 mil 450 millones, lo que representa el 14.9% de la estructura, y las divisas por turismo y viajes sumaron US$1 mil 247 millones, con una participación del 1.8%.
Llama la atención que, en el segmento de préstamos del sector privado, el monto de divisas que ingresó fue de US$29 mil 144 millones (en compras), mayor que los US$24 mil 621 millones del 2024, lo que representa un aumento del 18.3%.
De la estructura observada en el 2025, de la balanza cambiaria, US$26 mil 312 millones, es decir, el 34.2%, corresponden a las remesas familiares (registradas como transferencias y donaciones), y es mayor que los US$22 mil 345 millones del 2024.
Esto significa que hay un endeudamiento en el extranjero en dólares y puede deberse a que existen tasas de interés más bajas, lo que resulta más conveniente y propicia la realización de operaciones internacionales.
Reservas crecen por superávit cambiario
Las cifras demuestran que, en el 2025, el ingreso de divisas fue superior a las salidas por US$5 mil 900 millones, lo que refleja una balanza cambiaria positiva. Este excedente se destina al incremento de las reservas monetarias internacionales (RMI), explicó el economista Érick Coyoy, analista de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes).
Las RMI las administra el Banco de Guatemala (Banguat) y constituyen los recursos disponibles para financiar los pagos en dólares al exterior, apuntó.
“Este saldo favorable en 2025 permitió un fuerte incremento en la RMI a finales del año pasado”, agregó.
Una balanza cambiaria positiva tiene un efecto favorable en el comportamiento del tipo de cambio, es decir, en el precio de la divisa. Al existir mayor oferta de dólares, se propicia su estabilidad, aseveró el consultor de Asíes.
Aclaró que una balanza cambiaria negativa tendría el efecto contrario en el tipo de cambio, ya que implicaría más salidas de dólares que ingresos de divisas, lo cual generaría presión al alza.
“Guatemala no tiene esta experiencia en años recientes, pero países vecinos sí tienen este efecto en el tipo de cambio, que se va al alza porque hay más demanda que oferta de divisas. En Guatemala ha ocurrido lo contrario, por factores como las remesas y los préstamos del sector privado”, puntualizó.
Añadió que, en los dos primeros meses del 2026, las remesas ya no crecen al ritmo esperado. El crecimiento del 5.8% observado ahora, en comparación con el 21.5% del 2025, “ya se está perdiendo dinamismo, asociado a la política migratoria en Estados Unidos, y por lo tanto es posible que este año no se observe un saldo muy favorable en la balanza cambiaria, aunque no se prevé que sea negativo”.
Asimismo, las exportaciones registran un desempeño positivo y se espera dinamismo en los movimientos de capital privado.
Demanda y divisas mantienen estable el tipo de cambio
Recientemente, el vicepresidente del Banco de Guatemala (Banguat), Alfredo Blanco Valdés, al ser consultado sobre el comportamiento del tipo de cambio en el mercado y la coyuntura internacional, declaró que las estimaciones iniciales se mantienen estables.
A la vez, el flujo de importaciones y la demanda, con un crecimiento adecuado, permiten la estabilidad cambiaria.