El CSU favorece a Mazariegos y pone en riesgo elección en la Usac
Oposición y analistas señalan que la exclusión de electores busca favorecer la reelección de Walter Mazariegos como rector de la Usac: de 90 electores aptos que no han sido acreditados, 85 son de sectores contrarios.
Las elecciones de la Usac corren peligro a criterio de estudiantes, docentes y analistas, quienes señalan que el Consejo Superior Universitario no respetalas elecciones primarias en las que se definieron los cuerpos electorales.
El proceso de elección para rector de la Usac deja la decisión en 170 personas que componen 34 cuerpos electorales, que son electos tras procesos de votación internos de estudiantes, docentes y egresados.
De esos 34 cuerpos electorales, 21 son opositores de Walter Mazariegos, quien apenas logró conseguir ocho cuerpos. Mazariegos busca la reelección para mantenerse por otros cuatro años en la rectoría de la Usac.
Los resultados de las elecciones primarias evidencian el interés por una renovación en la rectoría de la Usac, pero mediante procesos administrativos que encabeza el CSU, del que Walter Mazariegos forma parte, se está dejando a un lado a los cuerpos electorales de oposición.
Hasta ahora solo se han acreditado ocho cuerpos electorales dejando a 18 pendientes. A estos se suman tres cuerpos que fueron impugnados y cinco que, por distintas acciones, no han celebrado sus elecciones.
De los ocho cuerpos electorales que ya fueron acreditados, seis forman parte de los aliados de Mazariegos, que agrupan a 30 personas; mientras que la oposición a pesar de haber ganado 21 solo tiene acreditados dos cuerpos, que hacen 10 votos.

Los 18 cuerpos electorales que no han sido acreditados representan a 90 votantes, 85 pertenecen a la oposición y cinco a Walter Mazariegos. Hasta la fecha, el CSU no ha convocado a sesiones para cumplir con los trámites de su incorporación.
En 2022, la Usac reportó la victoria de Mazariegos con el voto de 27 cuerpos y 72 asistentes, mayoría del quórum de 135 electores acreditados. Sin embargo, no se permitió el ingreso de todos.
Peligra la democracia
Para el abogado Aníbal García, integrante del movimiento Usac, Dignidad y Resistencia (USAC-DIRE), las actitudes que están tomando los integrantes del CSU son claras: buscan entorpecer la elección para mantener en el cargo a Walter Mazariegos.
“Es una acción ilegal, antidemocrática, pero además descarada. Porque en la Usac, desde siempre, ha existido principios democráticos, valores y cierto nivel de acción unificada, nunca había existido, con excepción del año 2022, discusiones sobre este tema”, indicó.
Las acciones a criterio de García, ameritan que estudiantes, docentes, observadores y periodistas vigilen el proceso, ya que se identifican riesgos similares a los 2022, que algunos sectores consideraron como fraude.
“Cuando digo que se está poniendo en grave peligro la pureza del evento electoral, es porque con maniobras y acciones arbitrarias e ilegales, el CSU ha dejado de resolver la situación de 18 cuerpos electorales. De esos 18 cuerpos electorales, 17 son de la oposición y abusivamente los están dejando fuera”, de las votaciones para elegir rector señaló.
Buscan la permanencia
Para Juan Pablo Muñoz, representante del movimiento Alianza por las Reformas, las intenciones del CSU son claras y buscan consolidar la misma estrategia que hace cuatro años.
“Creo que el riesgo es que la sombra de la falta de legitimidad del proceso de 2022 se consolide, se mantenga y se perpetue”, advirtió el representante de la sociedad civil.

Considera que uno de los actores claves de este proceso es el rector Mazariegos quien no quiere entregar el cargo, pero señala que el resto de consejeros aliados también tienen parte de responsabilidad.
“Para mantener el fraude, Mazariegos va a necesitar un CSU cómplice. Por lo tanto, la extensión del fraude va a ser la prolongación del fraude en todas las instancias universitarias por 4 años más. Y ese es un costo muy alto para la academia”, concluyó.
La elección de rector será el 8 de abril en Antigua Guatemala haciendo que algunos colectivos sociales anuncien una vigilia en la ciudad colonial una noche antes, a manera de estar presentes para fiscalizar el desarrollo de esas votaciones.