Arévalo asegura que no habrá clientelismo con programas sociales en 2027
El presidente Bernardo Arévalo aseguró que los recursos y beneficios que el Estado distribuye a través de programas sociales no deben utilizarse con fines clientelares o políticos durante las elecciones de 2027. Arévalo respondió sobre el tema durante una actividad del proyecto Mano a Mano, en el área Ch’ortí, Chiquimula, donde reconoció que el período […]
El presidente Bernardo Arévalo aseguró que los recursos y beneficios que el Estado distribuye a través de programas sociales no deben utilizarse con fines clientelares o políticos durante las elecciones de 2027.
Arévalo respondió sobre el tema durante una actividad del proyecto Mano a Mano, en el área Ch’ortí, Chiquimula, donde reconoció que el período electoral vuelve más vulnerable la distribución de beneficios como el del programa, pero sostuvo que su utilización con fines políticos no debe permitirse en ningún momento.
“En ningún momento, los recursos, los beneficios que el Estado distribuye a la población en el ejercicio de sus funciones, las distintas instituciones deben ser sujetos a mecanismos clientelares o politizados”, expresó el presidente, quien planteó el Registro Social de Hogares como uno de los mecanismos para evitar esas prácticas.
Según explicó, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) realiza un registro de los hogares del país, con el que busca identificar las condiciones económicas de las familias y determinar quiénes necesitan recibir asistencia estatal. El proceso comenzó en determinadas áreas y avanzará gradualmente hacia otros municipios y departamentos.
El mandatario también mencionó los apoyos que se prevé entregar a familias afectadas por pérdidas agrícolas. Indicó que la asistencia se canalizará a través de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) y los consejos municipales, mientras que los gobernadores tendrán a su cargo verificar que los listados de beneficiarios respondan a criterios objetivos y no sean manipulados por actores políticos.
Asimismo, Arévalo defendió el impacto de las intervenciones en las condiciones de vida de las familias con el uso «correcto» de los programa sociales, asegurando que las acciones de los programas deben continuar y no interrumpirse.
“Cuando hay una política pública que se hace con honestidad, con transparencia y con claridad, es posible cambiar las condiciones de vida de la población”, afirmó Arévalo, quien añadió que el Gobierno aspira a extender Mano a Mano a aproximadamente una tercera parte de los municipios del país.
REGISTRO SOCIAL Y MANO A MANO
La iniciativa intersectorial Mano a Mano comenzó el 30 de abril de 2024 y busca atender la pobreza y la malnutrición mediante intervenciones coordinadas de distintas instituciones del Estado. El plan incluye acciones en vivienda, salud, educación, protección social, servicios básicos y agricultura, entre otras áreas.
Según información publicada por el Gobierno en enero de 2026, la estrategia articula a 11 instituciones y contempla más de 15 tipos de intervenciones en 114 municipios priorizados. Durante 2025, se reportaron más de 300 mil intervenciones en hogares identificados a través del Registro Social de Hogares.
Entre los resultados informados figuran el cambio de 50 mil pisos de tierra por concreto, la entrega de 37 mil 758 estufas mejoradas y más de 57 mil filtros purificadores de agua.
Mientras que el Registro Social de Hogares (RSH), a cargo del Mides con apoyo de otras instituciones, es una herramienta para recopilar información socioeconómica de las familias y orientar los programas estatales hacia quienes se encuentran en condiciones de pobreza, pobreza extrema o vulnerabilidad.
El levantamiento de información contempla visitas a los hogares para conocer aspectos como la composición familiar, la escolaridad, la situación laboral, los ingresos y las condiciones de salud. Con esos datos, las instituciones pueden identificar necesidades y priorizar las intervenciones de acuerdo con las características de cada hogar.