Continuo con mi columna del 3 de marzo. Pero a pesar de estos serios precedentes, podemos afirmar que la democracia como régimen político aún prevalece en Guatemala. Y esto nos permite poner en perspectiva el análisis de las cuatro décadas de democracia en nuestro país. La historia se repitió con Serrano; él y sus huestes […]
Continuo con mi columna del 3 de marzo. Pero a pesar de estos serios precedentes, podemos afirmar que la democracia como régimen político aún prevalece en Guatemala. Y esto nos permite poner en perspectiva el análisis de las cuatro décadas de democracia en nuestro país.
La historia se repitió con Serrano; él y sus huestes robaron, corrompieron y saquearon. Y en este país sigue la impunidad y las filas de los guatemaltecos en la miseria se engrosan brutalmente. Jorge Serrano Elías y sus fariseos, son hipócritas, embusteros, calculadores, blasfemos, tiran la piedra y esconden la mano. Dieron la falsa apariencia de ser probos, dignos y honorables. Predicaron moralidad y justicia para que otros las cumplan, pero cuando a ellos les ha tocado ejemplificarlas e impartirles y se les reclama en algo sus actitudes, aducen que lo están haciendo rigurosa y objetivamente, que su sapiencia es la correcta, que su verdad es la verdad absoluta. Los fariseos son los rastreros de la gloria personal y los roedores de la popularidad mediocre. Los fariseos predican un falso dogmatismo y pretenden imponer «su verdad«. No les importa la verdad de otros sino la de ellos, porque es su hipocresía interna y su falsa creencia en una rigurosidad aparente, en una virtud periférica y en un discurso falaz y efímero.
Los fariseos son los hipócritas que José Ingenieros nos describe en «El Hombre Mediocre», como «aquellos que profesan las creencias de fe más provechosas, su religión es una actitud y no un sentimiento y bailan en compás distinto del que marcan los mandamientos». Los fariseos son falsos y mojigatos como Tartufo y su moral. Esos que predicaban ayer su independencia y llegaron a posiciones de poder precedidos de acuerdos, tretas, marrullerías, pretendidos consensos y mil mañas partidarias, y cuando no logran mantenerse en esas posiciones, censurar acremente a quienes logran desplazarse. El fariseo es el aprovechado de la ocasión y de la circunstancia histórica, política, económica o social; pero de todas ellas lo que buscan y esperan, es obtener un provecho monetario, un beneficio financiero. Busca las lentejas, el placer y el reconocimiento de una colectividad engañada con sus falsas ideologías y sus concepciones sudomoralizadoras. Es el arquetipo del moralista, del paladín de la decencia y la justicia. El prototipo del realizador de sueños, pero de sus egoístas sueños, convertidos en la realidad para él, en la abundancia de las monedas y de los lujos, en el estruendo del aplauso y la popularidad.
Estos fariseos al igual que los cínicos, son culpables de la crisis moral en que se halla inmerso el hombre. El cínico por su parte, es indiferente, inmoral, insensible, desfachatado, burlón, sarcástico, desvergonzado. El fariseo es taimado, calculador, hipócrita, rastrero, falso predicador y un gran cínico. En Guatemala, el fariseo abunda en la política, en las religiones, en el ámbito de la Justicia, en el campo del Derecho, de la Economía y las Finanzas, y en otras ciencias, campos y disciplinas del quehacer humano. Y nuestros fariseos han logrado ubicarse y ocupar posiciones de falso prestigio, precedidos de una imagen distorsionada, de una vida carente de una auténtica verdad y de un indudable reconocimiento a los valores del hombre y al valor consustancial de las instituciones. Ayer no declinaba los favores de la componenda sectaria que los llevaría a la altura de las posiciones de poder y mando nacional. Ayer pactaron y negociaron, triunfaron y se jactaban de su habilidad, celebraban la victoria de la argucia y de los compadrazgos político partidarios. Luego, cuando la suerte en alcanzar posiciones les es adversa, echan mano de los recursos trillados del rígido formalismo y de la observancia inmaculada, clara y precisa de principios morales, legales y jurídicos que ayer soslayaron y dejaban por un lado, porque no eran del todo encajables en sus personales y venales intereses. Y hoy predican lo contrario y reniegan sobre actos, acciones y omisiones que ayer ellos mismos alimentaban, alentaban y ejercitaban.
Pero es necesario este paréntesis ¿Quién es el juez Séptimo Penal Fredy Orellana Letona? Este Juez está en la Lista Engel del Departamento de Estado de EE. UU. señalado como un actor antidemocrático. Este togado ordenó al MP investigar al Registrador de Ciudadanos del TSE, José Ramiro Muñoz, por no suspender a Semilla a menos de un mes de la segunda vuelta electoral en Guatemala. Este juez es conocido por emitir resoluciones controversiales, incluyendo la suspensión del partido Movimiento Semilla en 2023 y envió a juicio al periodista Jose Rubén Zamora. Este juez Orellana acumula un historial, las quejas en el Organismo Judicial tienen un complicado camino. A lo largo de los últimos años, la Junta de Disciplina Judicial –el órgano responsable de vigilar y sancionar la conducta de jueces y magistrados– ha archivado 13 denuncias en su contra. De las 12, ninguna prosperó. Y ninguna siquiera avanzó a una fase de investigación formal, que cuestionan su actuación por atentar contra la independencia judicial y el orden constitucional. Y en la Junta de Disciplina está presidida por la magistrada Beyla Estrada Barrientos, y los vocales Dora Fuentes López y Leonel Sáenz Bojórquez, no sancionar o archivar los señalamientos contra jueces y magistrados. Con Orellana, el patrón ha sido el mismo: no encontrar faltas en sus resoluciones, comportamiento y acciones bajo su cargo este juez, en lo que la Ley de la Carrera Judicial considera ilegal.
Y por qué este juez corrupto, es ahora amigo de Jorge Serrano Elías y su testaferro, y en su época, Serrano negó las libertades ciudadanas, ni siquiera bajo amenaza. Serrano fue libremente una promesa solemne, empeñando su palabra de honor. Serrano ¿usted tiene honor?, porque “… enseñándole a amar a Guatemala, no a burlarse de ella; a respetar la Constitución, no contribuir a pisotearla. A defender a su Pueblo, no a conjurarse en contra de él como los políticos profesionales del fraude y del engaño…“. Porque usted no tiene conciencia y tiene ignorancia. Porque usted ingeniero, es un degenerado, mancilló y pisoteó, pervirtió y prostituyó la Constitución, usted Serrano y la deshonró. Usted es un ser miserable, mezquino, canalla y ruin, tiene el estigma de querer aniquilar las energías de los guatemaltecos; usted Serrano tiene la estulticia, estupidez, la burla de la Constitución; usted Serrano es un mediocre, siempre fue un fronterizo del delito. Usted ingeniero ya lastimó a 18 millones de guatemaltecos y sométase a la justicia, afronte como hombre la cárcel y la repartición de sus bienes robados a los pobres o se decida suicidarse, porque usted Serrano tiene una decadencia ética y moral, que propicia su mediocridad, a usted le tentó desde siempre el lucro fácil y fue elemental y evidente presa de la corrupción, mismo que ha cohabitado siempre de su vida, usted que es admirador del utilitarismo codicioso e inmediato. Usted ingeniero es un hombre sin ideales, usted es inquilino sempiterno de la pusilanimidad, de la vanidad y del irrespeto. Usted tiene la avaricia, la falsedad y la simulación a flor de piel. Porque usted Serano Elías siempre fue un servil y un cobarde, porque los guatemaltecos, “han pedido su cabeza y que lo refundan en una cárcel maloliente y fría”. CONTINUARÁ.