La jugada de Walter Mazariegos y sus aliados en el CSU: ignorarán su falta de finiquito y asumirán el 1 de julio
Walter Mazariegos mantiene la intención de tomar posesión en su segundo periodo como rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) el próximo 1 de julio, pese a que no cuenta con la Constancia Transitoria de Inexistencia de Reclamación de Cargos, más conocida como finiquito, un requisito que la Contraloría General de Cuentas […]
Walter Mazariegos mantiene la intención de tomar posesión en su segundo periodo como rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) el próximo 1 de julio, pese a que no cuenta con la Constancia Transitoria de Inexistencia de Reclamación de Cargos, más conocida como finiquito, un requisito que la Contraloría General de Cuentas (CGC) ha señalado como indispensable para asumir el cargo.
La postura del Consejo Superior Universitario (CSU) —integrado en su mayoría por aliados de Mazariegos— es que «la autonomía universitaria permitiría concretar la toma de posesión», incluso sin ese documento, dijo una fuente a lo interno de esa instancia.
De acuerdo con las declaraciones, dentro del órgano de gobierno universitario se sostiene que el requisito no aplicaría para la Usac por tratarse de una institución autónoma. Además, justificarían que «a otros rectores no se les ha exigido».
Uno de los consejeros consultados remarcó que el escenario de que Mazariegos no pueda asumir en la mencionada fecha «no genera preocupación» dentro de su círculo cercano y que inclusive el CSU podría abstenerse de emitir una resolución específica que avale la toma de posesión, bajo el argumento de que «la autonomía le permite tomar decisiones internas».
Sin embargo, sectores de oposición indicaron que si se le permitiera seguir en funciones sin que tenga finiquito podría haber responsabilidades legales.
PLANTEAN NUEVOS AMPAROS
El grupo Usac-Dignidad y Rescate (USAC-DIRE) habría advertido la posibilidad de una «maniobra interna» a favor de Mazariegos, por lo cual este martes 6 de junio presentó cinco acciones de amparo preventivo para intentar impedir que él asuma un nuevo período al frente de la única universidad pública del país.
El abogado Aníbal García, representante de la agrupación, explicó que tales medidas buscan que se ordene al CSU abstenerse de darle posesión mientras no cuente con la constancia emitida por la Contraloría.
También explicó que el artículo 113 de la Constitución establece como requisitos para ejercer un cargo público la idoneidad, honradez y capacidad, y que la falta del finiquito impide acreditar esas condiciones.
El profesional recordó, además, que durante una citación en el Congreso, autoridades de la CGC informaron sobre procesos que están en marcha por hallazgos en la administración de Mazariegos y confirmaron que el último finiquito que le fue extendido data de septiembre de 2025.

“Eso quiere decir que en este momento él no cuenta con el documento”, afirmó García, y agregó que los amparos fueron promovidos por electores reconocidos por el CSU, con lo cual buscan evitar que las salas rechacen las acciones por falta de legitimación activa.
Además de estas acciones ante la Corte de Constitucionalidad, USAC-DIRE presentó una denuncia penalcontra integrantes del CSU y otros actores dentro del proceso a quienes señala de haber permitido actuaciones ilegales para la reelección del rector, contra quien pesan cuestionamientos y acusaciones por fraude.
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DISCUSIONES EN EL MARCO DE UNA NUEVA POSTULADORA
Las discusiones sobre el impedimento legal que tendría Walter Mazariegos para asumir la rectoría de la Usac el próximo 1 de julio ocurren en un contexto en el cual se le menciona como interesado en presidir la comisión de postulación que nominará al próximo Contralor General de Cuentas.
Fuentes cercanas al proceso coincidieron en que el rector sancarlista «buscará tener influencia en la postuladora» y opinaron que podría accionar también por la vía del amparo para obligar a la Contraloría a otorgarle el finiquito. Esto no solo le aseguraría seguir al frente de la Universidad sino que le garantizaría el puesto en el Foro de Rectores, donde se vota para designar al presidente del ente nominador.
Carmen Aída Ibarra, directora del Movimiento Pro Justicia, afirmó que esa posibilidad existe y advirtió que no descarta que alguna instancia judicial pueda favorecer a Mazariegos. “Su interés por presidir la postuladora está relacionado con el control de la Contraloría”, expresó la analista.
Por su parte, autoridades del ente fiscalizador han sostenido en citaciones del Congreso que no se puede emitir la constancia mientras existan reclamaciones o procesos pendientes relacionados con este caso, igual que ocurre con otros.
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EL ESCENARIO ALTERNO
Ahora bien, si se lograra que la falta de finiquito frenara la toma de posesión de Walter Mazariegos o alguna resolución judicial se emitiera al respecto, el control de la Usac podría mantenerse en manos de un integrante cercano a su círculo.
Se trata de Santos de Jesús Dávila Aguilar, quien, por antigüedad, fungiría como rector en funciones. El profesional es el actual decano de la Facultad de Humanidades y se la ha identificado como uno de los aliados del rector.
Dávila Aguilar participó como rector en funciones dentro de la comisión que calificó la elección del Cuerpo Electoral Universitario que declaró ganador a Mazariegos en las votaciones del pasado 8 de abril, celebradas bajo serios cuestionamientos.
Tanto integrantes de USAC-DIRE como sectores externos a la casa de estudios superiores han expresado públicamente que la posible asunción del decano de Humanidades sería equivalente a que «Mazariegos siguiera gobernando».
A LA EXPECTATIVA
Mientras las discusiones continúan y se espera la resolución de las nuevas acciones legales, aumenta la expectativa acerca de cómo actuarán Walter Mazariegos y sus aliados en el CSU de cara al inicio del nuevo mandato en la rectoría.
Cuando faltan menos de dos semanas para la fecha prevista para la toma de posesión, a lo interno del gobierno de la institución académica el panorama estaría claro: permitir que el rector asuma para cumplir un periodo más, aun sin finiquito.
