Ejecutivo suprime la Copresam por escasos resultados y duplicidades con otras entidades
La falta de resultados y posibles duplicidades en sus funciones motivaron al presidente Bernardo Arévalo para que ejecutara el cierre de la Comisión Presidencial de Asuntos Municipales (Copresam), que dejó de operar el 19 de marzo.
El pasado 19 de marzo cesó sus funciones la Comisión Presidencial de Asuntos Municipales, conocida como Copresam, cuya función era servir como enlace entre el Organismo Ejecutivo y las municipalidades de todo el país, así como velar por el fortalecimiento de las capacidades técnicas locales, la coordinación de la inversión pública, la mediación en conflictos sociales y la agilización de los proyectos de desarrollo en cada localidad.
La Copresam fue creada mediante el acuerdo gubernativo 42-2020, durante el gobierno de Alejandro Giammattei. En el acuerdo se estipulaba que la comisión sería el puente de coordinación entre el Ejecutivo y los gobiernos locales, con el objetivo de definir una agenda presidencial en torno a las necesidades de cada municipalidad.
En cuanto al fortalecimiento municipal, se estipulaba que debía llevar a cabo la capacitación de equipos técnicos municipales encargados de la gestión e inversión pública, con la finalidad de aumentar su efectividad administrativa. Además de estos aspectos, era encargada de impulsar la descentralización a través del desarrollo territorial, promoviendo la gobernabilidad y reduciendo la conflictividad social.
Este último aspecto, mediante procesos de mediación y gestión, con el objetivo de “desentrampar” proyectos y gestionar soluciones a conflictos locales. También debía brindar apoyo técnico y ambiental, al colaborar con instituciones como el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (Marn) y la Asociación Nacional de Alcaldes Municipales (Anam), mediante la implementación de reglamentos y normas encaminadas a la gestión de residuos y desechos sólidos en los municipios, y otras políticas e iniciativas para la conservación del medio ambiente y los recursos naturales.
Ejecutivo decide el cese de sus funciones
El 4 de diciembre del año anterior, el presidente Bernardo Arévalo sostuvo una reunión con Víctor Hugo Godoy, titular de la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia (SCEP); Carlos Mendoza, titular de la Secretaría General de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan); el secretario general de la Presidencia, Juan Gerardo Guerrero, y Alida Vicente, quien fungía como titular de la Copresam.
En esa ocasión, Vicente entregó el informe de labores de la Copresam al mandatario, quien, luego de hacer la revisión correspondiente y analizar las funciones de la comisión con los presentes, decidió que cesaría sus funciones el 19 de marzo del presente año.
Al realizar las consultas correspondientes con la SCEP sobre el motivo por el cual el presidente decidió el cese de las funciones de la Copresam, se indicó lo siguiente: “La Copresam fue creada en el 2020 y la SCEP era parte de esa Comisión. Sin embargo, el Presidente consideró que podría crearse interferencia con las funciones de los gobiernos departamentales, que según la Ley del Organismo Ejecutivo, les corresponde coordinar con los municipios. La Comisión estaba conformada por el presidente de la República, el ministro de Finanzas y los secretarios de Segeplan y SCEP. Era una oficina de gestión política de los alcaldes hacia la Presidencia”.
En este sentido, el Ejecutivo consideró pertinente que las gobernaciones departamentales realizaran de forma directa, sin intermediarios, la comunicación y las gestiones correspondientes con las municipalidades, razón por la cual se decidió el cierre de la comisión, según la SCEP.
Por su parte, la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia (SCSP) indicó que la decisión de cerrar la Copresam respondió a que el plazo de su vigencia ya había expirado, y al no haber una reforma al acuerdo gubernativo correspondiente para la extensión de sus funciones, se procedió al cierre y liquidación de la comisión.
“Según el Artículo 9 del acuerdo gubernativo 42-2020 del presidente de la República y sus reformas, establece que el período de la Comisión será de seis años, plazo que concluye el 19 de marzo. En ese sentido, al no emitirse una reforma que ampliara el plazo, llegó el momento de proceder con la liquidación y cierre de la Comisión. Ese cierre, de manera administrativa, según el mismo acuerdo de creación, le corresponde a la Secretaría General de la Presidencia, la cual ya se está encargando de los pormenores para dejar en orden todos los temas administrativos”, explicó.
Cuestionamientos sobre la labor de la Copresam
Según fuentes informadas del Organismo Ejecutivo, el verdadero motivo del cierre de la Copresam fue la falta de resultados efectivos en el 2024 y 2025, que fueron los primeros años del gobierno de Arévalo. También se indicó que la gestión por parte de la excomisionada Alida Vicente se enfocó mucho más en promover actividades en favor de mujeres y pueblos indígenas, “dejando de lado” el verdadero objetivo y los lineamientos de la comisión.
Se le asignó presupuesto en el 2026
Según datos del Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin), para el presente año a la extinta Comisión Presidencial de Asuntos Municipales se le asignó un presupuesto de Q5 millones, mismo monto que le fue asignado en los últimos dos años. La información de la cartera de Finanzas indica que parte del presupuesto que se destinó a la extinta comisión será destinada al pago de indemnizaciones al personal que laboró en la entidad, así como a otros gastos que quedaron pendientes.
Del 2024 al 2026, la Copresam representó al Ejecutivo una erogación de Q15 millones.
Se intentó contactar a la extitular de la Copresam, Alida Vicente, para conocer detalles sobre el trabajo realizado en su gestión; sin embargo, al cierre de la presente nota no se obtuvo respuesta.
Sin resultados
A criterio de Luis Linares, analista de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes), la decisión del Ejecutivo de cesar las funciones de la Copresam fue acertada, ya que no se conocieron resultados relevantes sobre su labor. Así también, considera que por parte del gobierno central se debe realizar un análisis más detallado para determinar qué otras dependencias a su cargo han mostrado pocos resultados.
“Pues yo, la realidad es que no he conocido nada relevante que haya hecho esa comisión. Siempre he creído y he recomendado en los documentos o estudios que he elaborado que el Organismo Ejecutivo tiene que reducir el número de dependencias, de comisiones y de secretarías que existen”, asegura.
Linares también cree que existía una “duplicidad” de funciones entre la Copresam y otras entidades encargadas de la gestión y comunicación con las municipalidades, lo que la hacía redundante.
“Hay una duplicación de funciones, porque la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia también ha desempeñado esta función y tiene también el vínculo con la encargada del soporte administrativo a los Consejos de Desarrollo, y están también los delegados de Segeplan a nivel departamental y los gobernadores”, puntualiza.
En este sentido, el experto también identifica al menos tres vías de comunicación y planificación que ya existen entre el gobierno central y los municipios, que son los gobernadores departamentales, los delegados de Segeplan con un carácter técnico, y la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia.
Además, Linares también advierte de que la relación entre el Ejecutivo y los gobiernos locales debe ser técnica y no en funciones político-partidistas o de clientelismo, como el caso de la extinta comisión.
“La relación entre el gobierno central y el gobierno municipal debe ser en relación sobre la base de cuestiones técnicas, no políticas, porque lo que viene con las cuestiones políticas es la búsqueda de alineamiento de los alcaldes con el partido oficial y el consiguiente flujo de recursos para apoyar a aquellos que se alineen. Entonces, se distorsiona la relación entre el gobierno central y el gobierno municipal, que se vuelve una relación de clientelismo”, concluye Linares.