Con motivo de la Huelga de Dolores, tradición universitaria guatemalteca, resultó importante una entrevista que La Hora hizo al actual Ministro de Salud Pública, doctor Joaquín Barnoya, heredero de figuras que fueron importantes en momentos críticos de la vida nacional y supieron utilizar finamente la humorística actividad para influir directamente en la política cotidiana. Joaquín […]
Con motivo de la Huelga de Dolores, tradición universitaria guatemalteca, resultó importante una entrevista que La Hora hizo al actual Ministro de Salud Pública, doctor Joaquín Barnoya, heredero de figuras que fueron importantes en momentos críticos de la vida nacional y supieron utilizar finamente la humorística actividad para influir directamente en la política cotidiana. Joaquín Barnoya fue de las figuras clave de la huelga, que tras muchos años de supresión por la dictadura de Estrada Cabrera, revivió en 1920. José, el Sordo Barnoya, también médico y padre del ministro, mantuvo la tradición con aportes hasta el día de su muerte.
Wikipedia señala entre los personajes chapines que colaboraron con el No Nos Tientes y la creación de La Chalana a Miguel Ángel Asturias, José Luis Balcárcel, Joaquín Barnoya, Clemente Marroquín Rojas, David Vela, José (Chepe) Barnoya, Carlos Guzmán Bockler y Johnny Dahinten, personajes que sin duda coincidirían plenamente con lo que dijo el ministro Joaquín Barnoya respecto al papel que debe jugar el estudiantado de la Universidad nacional en estos momentos críticos, tras permanecer todo un período secuestrada para servir como pieza clave de la captura del Estado que han realizado las mafias para abrir las puertas a la corrupción y cerrarlas a la justicia a efecto de garantizar la impunidad.
La Hora, heredera como Barnoya de esa visión tan peculiar que anualmente se expresaba desde la Usac, salvo los períodos de tristes dictaduras como las de Estrada Cabera y Ubico, se une a ese llamado para que la comunidad sancarlista recupere su nivel de compromiso cívico para rescatar a la Alma Mater capturada dentro de los operativos para corromper las instituciones del país.
La semana pasada dijimos que la Universidad de San Carlos de Guatemala no ha sido todo el tiempo perfecta, pero que jamás había llegado al nivel de deterioro y desprestigio que sufre actualmente como consecuencia de un fraude bien orquestado que permitió a Mazariegos hacerse de la rectoría con la complicidad de instituciones que debieron velar por el respeto a las leyes y tradiciones de nuestra principal Universidad. Lejos de ello, todo el sistema operó para avalar el fraude sabiendo el papel crucial que, como nunca antes, juega la Usac dentro de la conformación de nuestras instituciones, sobre todo en el tema de la justicia.
Fueron muchas las generaciones de sancarlistas que entendieron claramente que la Huelga de Dolores no era simplemente una oportunidad para festejar y emborracharse, sino un evento cívico de enorme importancia, sobre todo para decir lo que otros callaban en cuanto a la perversa malversación del poder. Y es de agradecer al Ministro ese llamado que hizo para que nuestra Universidad rescate la dignidad que le ha sido arrebatada, reiterando el llamado para evitar los abusos y lograr los cambios.