Los guatemaltecos no le temen a la IA, pero tienen dudas de cómo aprovecharla, revela estudio
El análisis de más de 137 mil publicaciones de DataLab muestra que la falta de capacitación pesa más que el miedo al desempleo en la conversación digital sobre inteligencia artificial.
Para la mayoría de guatemaltecos, la Inteligencia Artificial (IA) no genera temor. Por el contrario, identifican la falta de preparación como la principal barrera para aprovechar su potencial. La perciben como una herramienta que despierta interés por comprender, explorar y dominar; además de ofrecer beneficios como ahorrarles tiempo e incrementar la productividad.
Estas son algunas de las principales conclusiones del estudio “Cómo los guatemaltecos perciben la Inteligencia Artificial, la transformación laboral y las oportunidades de desarrollo”, elaborado por DataLab de Prensa Libre para Guatemala No Se Detiene. La investigación analizó la conversación digital en el país para comprender cómo los usuarios perciben la IA, su impacto en el trabajo y el aprendizaje, así como las oportunidades y desafíos que plantea su adopción.
La medición abarcó un periodo de 18 meses, entre 2025 y 2026, y examinó 137 mil 870 publicaciones relacionadas con IA en redes sociales – X, Facebook, TikTok, Instagram y YouTube-, además de medios digitales, blogs, foros y Reddit, lo que permitió incorporar perspectivas de distintas generaciones.
El estudio se dividió en cuatro ejes temáticos que muestran cómo la IA dejó de ser una conversación emergente para consolidarse como un tema de interés permanente, vinculado con la productividad y la transformación digital. Asimismo, analiza su impacto en el empleo y la transformación del mercado laboral; incursiona en el creciente interés por adquirir conocimientos para utilizarla de manera más efectiva, y examina cómo las distintas generaciones de guatemaltecos enfrentan este desafío.
Estos son los principales hallazgos del estudio, en conjunto con el análisis de dos especialistas.
Cómo hablan los guatemaltecos
El interés por la IA en Guatemala no deja de crecer. Durante el 2025, el volumen mensual osciló entre 4 mil y 9 mil menciones, mientras que en el 2026, se mantuvo en un rango de 6 mil a 9 mil menciones mensuales. Las menciones en redes sociales aumentaron en promedio 8.3% respecto del año anterior, de acuerdo con el estudio.
En la conversación digital, la red X concentra más de la mitad de las menciones (51.3%) seguida por Facebook (34.2%). Los medios online también juegan un papel relevante, con más de 14 mil publicaciones (9.8%), mientras que TikTok se posiciona como un canal emergente con 3.7% de participación.
Además, el estudio identifica cinco narrativas que lideran la conversación. Como una herramienta de productividad y transformación digital, la confianza en la información que aporta; su aplicación en la vida cotidiana; el papel de la IA como motor de innovación empresarial y el debate sobre su impacto en el trabajo desde las capacidades humanas, especialmente en la creatividad y la necesidad de adaptar nuevas competencias a un mercado laboral en creciente transformación.
Las búsquedas reflejan la expectativa de los usuarios: más de 90 mil consultas se enfocan en cómo la IA puede ahorrar tiempo y facilitar tareas cotidianas. Elaborar presentaciones, resúmenes, documentos y materiales de estudio, son las principales motivaciones.
Un segundo bloque de interés, con casi 60 mil búsquedas, apunta al descubrimiento y comprensión de la IA. En menor rango, los usuarios exploran plataformas específicas como Google AI, ChatGPT y Microsoft AI para resolver necesidades concretas.
La gratuidad sigue siendo un factor decisivo de adopción, junto con el interés por desarrollar habilidades prácticas, creación de contenido diverso, comparar plataformas y mejorar la productividad en redacción, traducción y automatización de tareas.
Hallazgos por industria
En cuanto a la conversación por industria, domina la exploración funcional (36%) donde se habla de herramientas, usos prácticos y experimentación para mejorar la productividad, sin percibir la IA como una amenaza directa al empleo.
Le sigue la especialización (18.7%) en las menciones centradas en comparar herramientas y entender sus aplicaciones. La IA generativa visual (9%) incluye las tendencias en arte, diseño y creación de contenido artificial.
Otras categorías incluyen política, regulación y desinformación pública (8.3%), le sigue el marketing, los negocios y la experiencia del cliente (6.1%) al igual que la educación y aprendizaje (6.1%) que toma en cuenta cursos, prompts, certificaciones, tutoriales, talleres y capacitaciones para la adopción laboral.
De dolores e incertidumbres
El principal dolor que expresan los usuarios guatemaltecos frente a la IA es la necesidad de aprender a utilizarla. La falta de capacitación, de guías claras y de orientación práctica para aplicarla en el trabajo y los estudios concentra el 29.4% de las menciones, según la medición de Datalab.
Un segundo eje de incertidumbre se relaciona con la confianza y los riesgos que representa el uso de esta tecnología. Las preocupaciones giran alrededor de variables como las amenazas a la creatividad (11.5), la autenticidad de los contenidos (11.4) y los vacíos de regulación y ética (9.7).
Por detrás, aparece la incertidumbre laboral, que representa un 9.3% de las menciones, con un total de 651 registros y un alcance de 3.31 millones de usuarios. Es decir, aunque no ocupa el lugar principal, sí se posiciona como un tema relevante en la conversación pública, según el estudio.
Transformación laboral
Durante el periodo analizado, la conversación sobre el empleo en Guatemala reveló que el desempleo se consolida como un indicador del deterioro económico del país, más allá de un problema laboral. “Las menciones no se concentran en la búsqueda de empleo, sino en cómo la falta de oportunidades afecta la estabilidad económica de los hogares y la calidad de vida”, señala el estudio.
La conversación aumentó significativamente cuando el desempleo se vinculó con decisiones económicas y políticas, como el salario mínimo y cuando el gobierno apareció como el principal responsable de la situación laboral. En este contexto, el desempleo se conecta con otros problemas estructurales del país.
Por último, las dificultades para acceder al mercado laboral también se reflejan en segmentos específicos: personas mayores, jóvenes sin experiencia y madres solteras, quienes enfrentan lasprincipales barreras para conseguir empleo.
En cuanto a la relación entre empleo e Inteligencia Artificial, el hallazgo más relevante es que los guatemaltecos no lo perciben como una amenaza directa al desempleo. El 26.8% de las menciones lo discute como una herramienta de productividad y mejora laboral, mientras que un 21.3% la vincula con nuevas oportunidades, emprendimientos e ingresos.
Parte de la conversación plantea la necesidad de capacitación y adaptación a un mercado en transformación.
Una preocupación puntual surge en los usuarios que generan creativos: diseño, ilustración, fotografía, doblaje y redacción, donde la IA es vista como una amenaza a la estabilidad laboral. Este tema representó 2.59 millones de usuarios y 272 menciones.
Carrera por aprender
La medición también reveló que los usuarios guatemaltecos ya no se limitan a preguntar cómo usar ChatGTP, sino cómo escribir mejores instrucciones para obtener respuestas más útiles. Este cambio domina la conversación con un 30.4% de las menciones. Le sigue la discusión de cómo la IA se aplica al trabajo (27.8%), cómo mantenerse vigente en la profesión (22,8%) y la experimentación autodidacta (19%). Compartir, preguntar y comparar resultados es parte de la dinámica cotidiana.
En la preferencia de herramientas, ChatGPT lidera con el 46% de las menciones, consolidándose como la principal puerta de entrada de la IA. Gemini aparece como la segunda opción (14.1%) seguido de Grok (13%) Copilot (12.2%) Claude (8.5%) y DeepSeek (4.4%), cada una con especificaciones particulares que los usuarios comparan para potenciar resultados.
Las motivaciones son diversas, pero las más importantes es que muestran un interés general por aprender, aunque no se tenga un objetivo específico (27.8%). La mejora en la productividad laboral ocupa el siguiente lugar (22.7%), seguido por la programación y el desarrollo de habilidades técnicas (11.7%).
Otras predilecciones se inclinan hacia la generación de contenido: escribir, diseñar, crear imágenes y desarrollar ideas con mayor rapidez (10.8%). Es decir, no se ve a la IA como un reemplazo creativo, sino como un complemento para potenciar estos procesos.
La IA según las generaciones
El estudio muestra que los Millennials (Generación Y) dominan la conversación sobre IA con un 39.9% de menciones. Se trata de un perfil de adaptadores profesionales que buscan aprovechar la herramienta para crecer laboralmente y mantenerse competitivos.
En segundo lugar aparece la Generación X con un 30.6%, identificados como usuarios analíticos que utilizan la IA para investigar, interpretar información y apoyar sus decisiones.
Detrás siguen los jóvenes de la Generación Z, que representan 23.4% de la conversación. Con un perfil de exploradores digitales, son los primeros adoptantes que integran la IA de forma natural en su vida diaria y experimentan con nuevas herramientas para estudiar, generar contenido y resolver tareas.
Por último, los Baby Boomers concentran el 6.1% de menciones. Son los observadores críticos que analizan la IA desde una perspectiva social, política e institucional, aplicándola especialmente en política, periodismo, democracia y regulación, según el estudio.
La conversación sobre IA entre los guatemaltecos muestra que los usuarios la observan, experimentan y se adaptan a una herramienta tecnológica que ya tiene un impacto en la vida cotidiana, el trabajo y la educación, en medio de dudas, entusiasmo y expectativas.
De cinco horas de estudio a solo dos minutos
Alex Flores, de 23 años, cursa el segundo año de medicina en la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) y también tiene formación en Ingeniería en Sistemas. Para optimizar las largas jornadas de estudio recurre a herramientas de IA como Gemini Pro, de Google, y Claude, su favorita, por sus capacidades de análisis; aunque reconoce que la versión gratuita tiene limitaciones.
Las utiliza para elaborar documentos, diseñar presentaciones y programar simuladores interactivos de exámenes. Para obtener el máximo rendimiento, redacta instrucciones (prompts) detalladas y cuidadosamente estructuradas.
Uno de los mayores beneficios lo obtiene al preparar material de estudio. Combina la IA con la plataforma Anki para generar tarjetas de estudio digitales (flashcards). Solo debe cargar los capítulos de sus libros de Medicina y la herramienta crea entre 300 a 400 fichas en cuestión de minutos. “Lo que antes me llevaba alrededor de cinco horas, ahora la IA lo resuelve aproximadamente en dos minutos”, comenta.
La IA no es exacta
María Zagui, líder de la comercializadora del Campus Tecnológico (TEC) y del Observatorio de Tecnología, considera que el estudio es confiable. Observa que el uso de la IA es positivo y lo ve como un campo de oportunidades y excelente herramienta para el aprendizaje. Las amenazas se circunscriben hoy día a establecer políticas de gobernanza, ética, integridad e inclusión. Por eso, destaca la necesidad de que empresas y gobierno definan una política regulatoria sobre su uso.
En el campo académico, recomienda que tanto estudiantes como profesionales deben usarla bajo reglas éticas y de seguridad. “La IA no es 100% exacta. Puede desvirtuar información y alucinar (inventar información o datos incorrectos), por lo que no es tan sofisticado como se cree. “Debemos revisar cada texto, incluir análisis propios y citar fuentes”, sugiere.
En la parte laboral, tampoco existe una amenaza de pérdida masiva de empleo. No ha ocurrido. Otra variable es el riesgo reputacional y fuga de datos, por lo que en algunos sectores financieros que manejan datos confidenciales, optan por usar IA privadas que solo trabajan con las bases de datos internas de la empresa. “Conozco casos de empleados en banca a los que se les debe aclarar que no puedes analizar a los clientes con ChatGPT”, comenta con una sonrisa.
La IA es un nuevo disruptor
José Medrano es director académico del departamento de Business Intelligence y Data Science de la Universidad del Valle de Guatemala (UVG) y consultor en CepSA. En su opinión, la incursión de la IA en el mundo académico y laboral es simplemente un nuevo disruptor que facilita el aprendizaje si se utiliza adecuadamente. “Hemos superado otros disruptores a lo largo de la historia: imprenta, calculadoras, computadoras e Internet”.
En el ámbito técnico, la IA ha reducido la barrera de aprendizaje. “Ya no es necesario enfocarse en programación básica, sino en usar los lenguajes de programación como un medio para enseñar conceptos analíticos y críticos”, indica.
Con respecto a la formación, enfatiza que la clave es el “prompt” para obtener el máximo resultado. Esto es dar instrucciones precisas, claras y delimitadas estableciendo “barandas de seguridad”. Para lograr este potencial recomienda una combinación de aprendizaje autodidacta y educación continua, aplicando la IA al contexto o disciplina de interés de cada profesional.
En el campo del diseño gráfico, donde se considera mayor la amenaza, sugiere que el valor del profesional creativo migrará de saber dibujar o pintar, hacia el conocimiento para estructurar instrucciones precisas para que la IA materialice la idea que tiene en mente. “La IA no quitará el empleo por sí sola. El riesgo real es perder el trabajo frente a otra persona que sí sepa usar la herramienta en forma más productiva”, afirma.
Coincide con Zagui en que el principal riesgo actual de la IA son las alucinaciones (cuando no encuentra la respuesta correcta) por lo que es importante comprender que todavía tiene limitaciones severas que la mayoría desconoce. Por ejemplo, está diseñada para procesar texto, no operaciones aritméticas, por lo que se deben establecer políticas de gobernanza para delimitar su uso.
Con relación a las brechas generacionales respecto al uso de la IA, Medrano valora a la Generación X, los usuarios analíticos, puesto que han vivido todas las transiciones tecnológicas. “Esto los hace más cautos y les da una base sólida de pensamiento analítico, a diferencia de los jóvenes (Gen Z) que hoy día tienen una dependencia extrema hacia la tecnología – por ejemplo, no se movilizan sin Waze- lo que representa un riesgo ya que restringe sus capacidades de análisis y de pensamiento crítico”, expone.
Cinco datos clave
- Los Millennials (Generación Y) dominan la conversación sobre IA con un 39.9% de menciones.
- El promedio mensual de conversación sobre IA en el 2026 aumentó un 8.3% respecto al 2025.
- En la conversación digital, la red X concentra más de la mitad de las menciones (51.3%).
- Más de 90 mil consultas se enfocan en cómo la IA puede ahorrar tiempo y facilitar tareas cotidianas.
- ChatGPT lidera con el 46% de las menciones, consolidándose como la principal puerta de entrada de la IA.
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