De los Bulls al Mundial: La canción de Michael Jordan que ahora hace vibrar los estadios del Mundial 2026
Inician los gritos en los graderíos, los futbolistas comienzan a salir del túnel y en los altavoces del estadio suena una melodía a base de sintetizadores que sabes que conoces. Por menos de dos minutos, el ambiente de emoción crece previo a que suenen los himnos de las selecciones. Esta es una de las novedades […]
Inician los gritos en los graderíos, los futbolistas comienzan a salir del túnel y en los altavoces del estadio suena una melodía a base de sintetizadores que sabes que conoces.
Por menos de dos minutos, el ambiente de emoción crece previo a que suenen los himnos de las selecciones.
Esta es una de las novedades de esta Copa del Mundo 2026, que para el ingreso de los jugadores a la cancha en cada uno de los encuentros utiliza la canción «Sirius», de la banda británica The Alan Parsons Project.
Hoy, acompaña la salida de las selecciones en todos los estadios del torneo, pero es recordada como tema oficial de una de las dinastías más icónicas del deporte: los Chicago Bulls de Michael Jordan.
La FIFA incorporó el tema instrumental como parte del nuevo protocolo previo a los partidos del Mundial de Norteamérica, haciendo que suene justo cuando jugadores titulares y suplentes pisan el césped antes de los himnos nacionales.
Para muchos aficionados jóvenes puede parecer una novedad, pero para otros, especialmente quienes vivieron la década de los años 1980-1990, esos acordes evocan inmediatamente la imagen de Michael Jordan, Scottie Pippen, Dennis Rodman y los Bulls entrando a la duela mientras un estadio entero explotaba de emoción.
LA BANDA SONORA DE JORDAN Y LOS BULLS
De acuerdo con ESPN, Tommy Edwards, encargado de producción del antiguo Chicago Stadium, buscaba una nueva presentación para los Bulls, y fue entonces cuando escuchó la pieza instrumental de Alan Parsons y quedó fascinado con su introducción lenta, misteriosa y creciente.
El 26 de octubre de ese 1984 la utilizó por primera vez para presentar al equipo. Casualmente, era también el debut de un novato llamado Michael Jordan.
Nadie imaginaba entonces que esa combinación entre música y deporte terminaría convirtiéndose en uno de los espectáculos más reconocibles del planeta. Con el paso de los años llegaron los campeonatos, los seis títulos de la NBA y la transformación de Jordan en un fenómeno global, todo acompañado por «Sirius».
UNA CANCIÓN CREADA PARA ALGO DISTINTO
Uno de los datos curiosos de este tema es que Alan Parsons nunca compuso «Sirius» pensando en el deporte.
El portal de noticias Sopitas.com explica que fue concebido simplemente como una transición hacia «Eye in the Sky», el mayor éxito comercial del álbum homónimo lanzado en 1982.
Dura apenas un minuto y 54 segundos, no tiene letra y originalmente funcionaba como una introducción musical. Sin embargo, sus sintetizadores, el ritmo ascendente y la sensación de expectativa terminaron convirtiéndola en el acompañamiento perfecto para anunciar grandes momentos.

Foto La Hora: EFE
DE LA NBA AL MUNDIAL
Durante décadas, «Sirius» se mantuvo como un himno deportivo asociado principalmente a la época dorada de Chicago. El medio Excelsior rescata que, tras ese éxito en la NBA, muchas otras organizaciones adoptaron la melodía para emular la sensación.
Por eso, la decisión de la FIFA en la edición del presente mundial llama la atención. La pieza acompaña ahora a figuras del fútbol mundial, pero para muchos aficionados sigue siendo imposible escuchar sus primeros acordes sin imaginar las luces apagadas del Chicago Stadium, la voz del anunciador presentando a los jugadores y el número 23 caminando hacia la duela.
ACERCA DE LA BANDA
The Alan Parsons Project fue un grupo inglés de rock progresivo formado en 1975 en Londres, activo hasta 1990.
Estuvo liderado por el productor, ingeniero y compositor Alan Parsons, junto al productor ejecutivo, compositor y vocalista Eric Woolfson.
Alan Parsons conoció a Eric Woolfson en los estudios Abbey Road en 1974. Parsons había trabajado como ingeniero asistente en los álbumes de los Beatles «Abbey Road» (1969) y «Let It Be» (1970), y poco antes había sido ingeniero de sonido en «The Dark Side of the Moon» (1973) de Pink Floyd.
