Por un capricho de Pablo Escobar: La razón por la que Colombia sacrificará a casi 80 hipopótamos
Debido a su impacto ambiental y al peligro para la población, el gobierno colombiano ha autorizado el sacrificio de casi 80 hipopótamos que forman parte de una especie invasora.
Durante la noche del pasado lunes 13 de abril, el Gobierno de Colombia anunció un plan de manejo de hipopótamos que incluye la eutanasia de casi 80 ejemplares, debido a la reproducción descontrolada de esta especie exótica invasora, que fue introducida en enero de 1989 por Pablo Escobar, uno de los criminales más famosos de la historia.
“En diciembre del 2022, la ciencia nos dijo que hay que reducir la población de hipopótamos para salvar nuestros ecosistemas”, aseguró la ministra colombiana de Ambiente, Irene Vélez, para referirse a la eutanasia como método de control, tras comprobar que el intento de traslado de estos ejemplares a otros países no fue exitoso.
Por su parte, la directora de Bosques del Ministerio de Ambiente, Natalia Ramírez, explicó que se implementarán dos métodos de eutanasia: uno físico y otro químico, aunque todo comienza con la captura del hipopótamo, la sedación y la posterior administración de medicamentos aprobados por expertos en el manejo de estos procesos.
Ante esta situación, tanto Vélez como Ramírez afirmaron que este protocolo de eutanasia es “responsable y ético”, por lo que se aplicará a casi 80 hipopótamos de la Isla del Silencio, donde se concentra la mayor cantidad de esta especie invasora, y en la Hacienda Nápoles, una antigua propiedad de Pablo Escobar en el centro de Colombia.
El capricho de Pablo Escobar
En 1989, hace casi treinta años, el narcotraficante, criminal y político colombiano Pablo Escobar, fundador del cartel de Medellín, importó ilegalmente cuatro hipopótamos para su zoológico privado en la Hacienda Nápoles. Sin embargo, tras su muerte a finales de 1993, los animales quedaron abandonados y se reprodujeron exponencialmente.
Debido a su impacto ambiental y al peligro para la población local en la cuenca del río Magdalena, el gobierno colombiano ha autorizado el sacrificio de 80 hipopótamos que forman parte de una especie invasora que actualmente supera los 200 individuos y, en caso de no controlar esta especie, la población podría llegar hasta mil en el 2034.
“Sabemos que hay individuos de hipopótamos que están paseando en espacios donde viven seres humanos y para nosotros es fundamental resguardar la vida humana”, aseguró la ministra de Ambiente, quien, por primera vez, asignará recursos por un valor de US$2 millones para ejecutar este plan a partir del segundo semestre del 2026.
Por lo tanto, lo que comenzó como un capricho excéntrico del narcotraficante, al llevar a Colombia cuatro hipopótamos para su zoológico particular, se convirtió tres décadas después en un grave problema ambiental y de seguridad en el centro de la nación, donde esta especie se reproduce sin control hasta convertirse en un peligro.
Eutanasia para detener la expansión de los hipopótamos de Escobar
Conforme a lo expuesto por la agencia de noticias EFE, la medida de la eutanasia fue tomada luego del fracaso de otros métodos de control, como el traslado de hipopótamos a países como México, Filipinas, Perú, India y Sudáfrica, después de que sus gobiernos no emitieran los permisos necesarios para completar esta gestión.
“Aunque ha habido conversaciones, nadie está interesado en recibir nuestros especímenes con presuntos daños genéticos por el número tan reducido de individuos con los cuales se formó esta población”, concluyó la ministra de Ambiente, quien explicó que los hipopótamos colombianos tienen pobreza genética debido a la endogamia.