Convites: qué son, cómo surgieron y por qué son una de las tradiciones más representativas de Guatemala

Convites: qué son, cómo surgieron y por qué son una de las tradiciones más representativas de Guatemala

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30/07/2026 10:58
Prensa Libre
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Resumen Inteligente

Al ritmo de la música, una de las expresiones culturales más representativas de Guatemala cobra vida en cada fiesta patronal: los convites, una tradición que llena de baile, color y alegría las calles. Conozca cuál es su origen.

En cada festividad patronal, las diversas agrupaciones de convites en Guatemala llevan la alegría, el color y el baile a las calles de los distintos municipios, en un evento que se ha convertido en parte de la cultura y la tradición del país.

Comités, colectivos y bailadores de las diversas agrupaciones se encargan de mantener estas tradiciones. Ya sea con convites tradicionales, botargas, guerreras, de indumentaria maya u otros estilos, llevan estas expresiones artísticas, que forman parte del Patrimonio Cultural Intangible de la Nación.

Para celebrar este legado, en la Ciudad de Guatemala se celebrará el segundo Encuentro de Conviteros el próximo 27 de septiembre del 2026, cuando diversas agrupaciones llevarán el ritmo del baile al Paseo de la Sexta.

Muchas de estas agrupaciones combinan la celebración religiosa de la localidad con elementos carnavalescos, destaca el Ministerio de Cultura y Deportes (MCD), tradición que con el tiempo se ha fortalecido en diversos municipios. Pero ¿cómo se originaron los convites en el país?

El historiador Fernando Urquizu destaca que la palabra convite proviene de la acción de convidar y que se estableció en el contexto de anunciar la cercanía de las festividades patronales e, incluso, de marcar el recorrido de las procesiones.

Su origen se remonta al período de la dominación española, cuando se estableció el catolicismo como forma de vida y surgieron estas manifestaciones, que adquirieron gran arraigo en el territorio. Esto llevó a que en las localidades se realizara un desfile o convite ocho días antes de la procesión para anunciar su llegada, marcar el recorrido y recordarles a los vecinos que debían ornamentar el frente de sus viviendas, destaca el historiador.

Desde entonces, los convites se establecieron como un anuncio de la convivencia durante las festividades patronales. Urquizu resalta que el contexto del convite se relacionaba con las antiguas procesiones que recorrían las calles mientras se rezaban los misterios, según el santo al que se dedicaba la festividad.

Por las calles de los diversos municipios de Guatemala, los convites recorren para celebrar las festividades patronales. (Foto Prensa Libre: Keneth Cruz)

Ese contexto llevó a los convites a convertirse en una antesala para anunciar esa unión, recordarles a los vecinos la cercanía de la festividad e, incluso, marcar las casas donde se levantarían los altares. El historiador resalta que también eran espacios de convivencia, pues en cada vivienda se compartían comidas tradicionales.

El MCD destaca que su origen se remonta a la época colonial con las mojigangas de Europa, aunque se cree que fue entre los siglos XVII y XVIII cuando esta festividad llegó a Centroamérica.

La cartera destaca que los convites están ligados al Corpus Christi y a la Inmaculada Concepción de la Virgen María y que, en sus inicios, los participantes se disfrazaban con máscaras y trajes inspirados en danzas tradicionales.

Los trajes con el tiempo han ido evolucionando no solo en sus materiales, sino en diseños y tecnología. (Foto Prensa Libre: Keneth Cruz)

Transformación de los convites

Con el tiempo, los convites han evolucionado del contexto tradicional de anunciar las festividades patronales hacia desfiles en los que se han incorporado otros elementos propios de la cultura de los municipios, que no son necesariamente religiosos. “Estos convites, por lo regular, hacían representaciones no solo dancísticas, sino también teatrales, cuya función era representar el triunfo del bien sobre el mal. No eran simplemente recorridos de personajes bailando”, destaca Fernando Urquizu.

Urquizu añade que, en la actualidad, a los desfiles de máscaras, fieros y botargas se han ido incorporando personajes de la televisión, que se mezclan con figuras de la tradición oral de Guatemala.

En la actualidad, estos convites se han transformado en expresiones artísticas complejas que integran coreografías, música, una confección más elaborada de los trajes y elementos propios de cada región, lo que les confiere un carácter único.

“Naturalmente, la evolución del convite va a reflejar realmente lo que es la cultura guatemalteca”, agrega.

Explica que este legado ha evolucionado desde las máscaras con incrustaciones de plata, oro y piedras preciosas hasta las máscaras de madera y, posteriormente, aquellas que incorporan elementos electrónicos, mostrando la evolución de estar expresión.

Por su parte, el Ministerio de Cultura resalta en una de sus nota del octubre de 2025 que actualmente, “el valor histórico, social y artístico de esta tradición ha llevado al reconocimiento oficial de diez convites como Patrimonio Cultural Intangible de la Nación” que muestran que estas expresiones artísticas han tomado importancia en la tradición, legado y cultura del país.

Actualmente en Guatemala, estos convites son reconocidos como expresiones artísticas y culturales más allá de su contexto religioso con el que surgieron. (Foto Prensa Libre: Keneth Cruz)

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