Trump dijo que la primera ministra italiana le “suplicó” que le tomara una foto. Ella afirma que eso es falso
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, niega haber suplicado aparecer en una foto con el presidente de EE. UU.
Los esfuerzos por reconstruir los otrora cordiales lazos entre el presidente Donald Trump y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, fracasaron estrepitosamente ayer, después de que él afirmó que ella le había “suplicado” que se tomaran una foto juntos en la cumbre del G7, en Francia. Meloni respondió con dureza y lo acusó de haber mentido. Tras calificar los comentarios de Trump de “completamente inventados”, Meloni se declaró “asombrada” y arremetió contra él, diciendo que era más complaciente con los “enemigos de Occidente” que con los aliados. En el marco de la creciente disputa diplomática, el ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, canceló abruptamente su participación en una importante conferencia económica que se celebraría próximamente en Miami.
Otros funcionarios italianos también expresaron su indignación por las declaraciones de Trump. El escándalo sugiere que el estilo político del presidente estadounidense está llevando incluso a los líderes europeos que una vez lo cortejaron a reconsiderar su estrategia y a dejar de lado sus halagos a él. El rápido derrumbe también pareció poner en peligro la relación personal más sólida que le quedaba a Trump en Europa tras la derrota electoral en abril del primer ministro húngaro, Viktor Orbán. La disputa estalló tras los esfuerzos realizados en la cumbre de Francia para reavivar los lazos entre el republicano, cuyas políticas antinmigrantes han suscitado críticas del Vaticano, y de Meloni.
A través de encuentros amistosos en Mar-a-Lago, la Casa Blanca y otros lugares, ambos habían forjado una relación extraordinariamente estrecha que dio lugar a profusos elogios mutuos. Pero Meloni, igual que muchos otros líderes europeos, había intentado distanciarse de Trump después de que este le declaró la guerra a Irán. La guerra, que causó graves daños económicos a nivel mundial y disparó los precios del combustible en Europa, es profundamente impopular allí, y la opinión pública sobre Trump se ha deteriorado. Sin embargo, el miércoles, Meloni, conocida en Europa como la “consejera de Trump”, declaró a la prensa que su relación con el presidente estadounidense seguía intacta. Las imágenes de ambos en la cumbre del G-7 los mostraban charlando amistosamente sentados en un sofá.
“Miren, les diría que nuestra relación sigue intacta”, declaró Meloni a la prensa. “No es que haya habido recriminaciones entre nosotros, ni que hayamos hablado de lo ocurrido en las últimas semanas: Donald Trump y yo somos dos personas con personalidades bastante fuertes. Somos dos personas que defenderemos nuestros intereses nacionales con determinación. No necesitamos aclarar las cosas cuando no estamos de acuerdo en algo. Al final, entenderemos el punto de vista del otro, así que empezamos a hablar de inmediato sobre lo que hay que hacer en los próximos meses, con la misma espontaneidad que la última vez que nos vimos”.
Sin embargo, su postura cambió ayer, después de que el canal de televisión italiano LA7 emitió una entrevista con Trump del jueves por la noche en la que Meloni aparecía desesperada por estar cerca de él. “Probablemente esté contenta de que le haya hablado. No tenía por qué hacerlo”, dijo el presidente norteamericano a LA7. “No sé qué decir. Me rogó que me tomara una foto. Tenía muchísimas ganas de una foto conmigo”, dijo, y afirmó que accedió porque “le dio lástima”. Los comentarios de Trump indignaron a los italianos. El senador Giovanbattista Fazzolari, subsecretario de la presidencia del Consejo de Ministros y aliado más cercano de Meloni, denunció públicamente dichas declaraciones.
“Los ataques de Trump contra Giorgia Meloni son solo el último episodio de una serie de ataques e insultos dirigidos a los líderes europeos”, declaró Fazzolari. “No está claro si está arruinando las relaciones históricas entre Estados Unidos y Europa de forma intencionada o por simple torpeza”. “Con sus comentarios inapropiados, ha logrado la difícil tarea de hacer que Estados Unidos sea impopular en toda Europa”, continuó Fazzolari, “perjudicando así no solo a Europa, sino, sobre todo, a Estados Unidos”. Por su parte, Meloni publicó un extraordinario video en Instagram en el que refutó a Trump con dureza, haciendo comentarios que hasta el momento no ha sido tan contundentes.
“Las declaraciones de Donald Trump son completamente inventadas. Francamente, estoy asombrada”, afirmó Meloni. “No entiendo por qué se comporta así con sus propios aliados”, dijo. “Claro que no es la primera vez que sucede. Solo puedo decir que lamento que no muestre la misma determinación con los enemigos de Occidente, con los enemigos de Estados Unidos, con líderes con quienes, al parecer, es mucho más conciliador”. “Pero hay algo que debería recordar”, añadió Meloni. “Ni yo ni Italia mendigamos jamás”. Tajani, el ministro de Asuntos Exteriores italiano, tenía previsto acompañar al secretario de Estado, Marco Rubio, en un importante foro de inversión italiano que se celebrará en Miami la próxima semana. Ayer, anunció en Facebook que se retiraría.
“Las declaraciones graves y ofensivas del presidente Trump sobre la primera ministra Giorgia Meloni ofenden a toda Italia”, escribió Tajani. “Por este motivo, he decidido cancelar mi visita a Estados Unidos, prevista para el 21 y 22 de junio”. En marzo, Italia denegó el permiso de aterrizaje a aviones de guerra estadounidenses que participaban en la guerra de Irán y que habían intentado aterrizar en la base aérea de Sigonella, en el este de Sicilia. Mientras los italianos se quejaban del aumento de los precios del gas debido al cierre del estrecho de Ormuz, Meloni se posicionó en contra de la guerra y la describió como contraria al derecho internacional. T
ras la derrota de Meloni en un referendo clave sobre la reforma judicial en marzo, los expertos comenzaron a presentar su estrecha relación con Trump más como un lastre que como una ventaja a ojos del público italiano. Sin embargo, su comportamiento en la cumbre del G-7 pareció evocar su antigua cordialidad. En un momento de micrófono abierto el martes, Meloni, provocado por un comentario sobre la amistad del presidente del Consejo Europeo, António Costa, miró a Trump y dijo: “Siempre hemos sido amigos”.