¿Aplicará Haití el modelo de Bukele? El cabecilla de las pandillas pide un diálogo de paz con la ONU
El cabecilla de una de las principales bandas armadas haitianas afirmó que las amenazas de Bukele contra las pandillas criminales pueden provocar un aumento de la violencia.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien acabó con las pandillas en su país, decidió convertir la desaparición en Haití de cuatro técnicos de aviación salvadoreños en el detonante de un despliegue militar sin precedentes en la historia reciente de la nación centroamericana, la más pequeña de América Latina en extensión territorial.
Más de 2 mil soldados salvadoreños han llegado a Haití en los últimos días, con lo que superan al contingente actual de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), la misión multinacional autorizada por el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cuyo propósito es mantener la paz y la seguridad internacionales.
Esto se debe a que la Fuerza de Supresión de Pandillas tiene un techo previsto de 5 mil 550 efectivos, pero apenas había alcanzado entre 1 mil 500 y 1 mil 800, después de más de un año de esfuerzos, debido a la falta de financiamiento de la organización internacional intergubernamental fundada en 1945, luego de la Segunda Guerra Mundial.
Frente a este escenario, El Salvador ha movilizado helicópteros de ataque y de transporte, así como unidades de fuerzas especiales, marines e infantería, según la cadena de televisión estadounidense ABC; por lo que este es el primer despliegue de esta magnitud que realiza el país en el extranjero desde que salió de una guerra civil hace 40 años.
Las bandas haitianas piden mediación de la ONU
Durante la noche del domingo 1 de noviembre, el cabecilla de una de las principales bandas armadas haitianas pidió la mediación de la ONU para entablar un diálogo de paz, días después de la llegada a Puerto Príncipe de más de 2 mil soldados salvadoreños que buscan a cuatro militares de ese país desaparecidos tras un ataque de pandillas.
Conforme a lo expuesto por la agencia de noticias EFE, la petición consta en una carta dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, por el cabecilla de la banda conocida como Mawozo, que opera en la zona de Croix-des-Bouquets, en la periferia de Puerto Príncipe, donde los soldados salvadoreños fueron atacados el 18 de octubre.
En la comunicación, divulgada por medios haitianos, el cabecilla afirma que desde septiembre ha manifestado su disposición a alcanzar “una solución pacífica a la crisis nacional, concretamente mediante la apertura de un diálogo entre las fuerzas presentes en Haití y el grupo Mawozo”, en referencia a la Fuerza de Supresión de Pandillas.
“A raíz de los incidentes en los que se vieron implicados militares salvadoreños, la población civil se encuentra expuesta a una situación de violencia alarmante. Las amenazas del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, contra las bandas criminales pueden llevar a un aumento de la violencia“, agrega el documento firmado por “Lanmò San Jou”.
El mayor contingente extranjero
“Nuestro país, profundamente castigado por la inseguridad y la pobreza, necesita diálogo, justicia y reconciliación, y no nuevas pérdidas humanas. En consecuencia, solicito respetuosamente el envío de una delegación de la ONU a Haití con el fin de facilitar un proceso de diálogo y mediación entre las partes involucradas”, señaló el cabecilla.
Ante esta situación, el Gobierno de EE. UU. ofrece una recompensa de hasta US$1 millón (Q7 millones 642 mil) por información que conduzca a la captura de Lanmò San Jou, quien, como cabecilla de la banda Mawozo, presuntamente participó en el secuestro de 17 misioneros cristianos en Haití, en abril del 2021, para exigir el pago de un rescate.