Cierre de Spirit Airlines en Guatemala reduce oferta de ultra bajo costo y mercado se reconfigurará
Expertos del sector consideran que la salida de Spirit podría provocar una recomposición del mercado y presiones al alza en tarifas en rutas específicas, aunque otras aerolíneas podrían absorber parte de la demanda.
Del total de casi 35 mil vuelos comerciales registrados en el 2025 en el Aeropuerto Internacional La Aurora (AILA), alrededor de dos mil correspondieron a la línea aérea de bajo costo Spirit.
Dicha compañía cerró operaciones a partir del 2 de mayo del 2026, al anunciar que fracasó un acuerdo de rescate gubernamental de US$500 millones en Estados Unidos, por lo que ahora podrían observarse varios efectos en el mercado, según fuentes consultadas.
Según estadísticas de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), en el 2025 se efectuaron en el AILA 34 mil 903 vuelos comerciales —entre aterrizajes y despegues— de 16 líneas aéreas comerciales que operaron en Guatemala, y de estos, 1 mil 958 fueron de Spirit (que representan el 5.6%).
En tanto, de enero a marzo del 2026, el total de vuelos comerciales fue de 8 mil 697, de los cuales 446 (5.1%) fueron de Spirit.
Dentro de las aerolíneas que operan en el país hay varias de bajo costo o low cost, y cuatro de estas tienen uno o más rutas hacia y desde Estados Unidos, que sumaron 7 mil 567 vuelos en el 2025, mientras que en el primer trimestre del 2026 fueron 1 mil 892, en donde Spirit era uno de los principales oferentes.
El promedio de esa línea aérea fue de 81 vuelos mensuales de arribo e igual número de despegues, durante el 2025. En el 2026, entre enero y marzo —meses de temporada alta— reportó un promedio similar, aunque en febrero fue menor, por ser temporada baja.
El principal destino de Spirit desde Guatemala era Fort Lauderdale, en Florida, Estados Unidos, con 548 vuelos (sumando ida y retorno) en el año completo del 2025, mientras que en el primer trimestre del 2026 fueron 102 vuelos. Su segundo destino en número de vuelos era Orlando, seguido de Houston.
Las otras tres líneas de bajo costo con vuelos hacia y desde Estados Unidos son JetBlue, con 592 vuelos el año pasado (despegues y aterrizajes desde el AILA) desde Queens (Nueva York), Fort Lauderdale (Florida) y Newark (Nueva Jersey); Frontier, con vuelos a Miami, Orlando, Dallas, Houston y Atlanta; y Volaris.
Volaris tuvo 2 mil 058 vuelos en el 2026, de los cuales 318 fueron desde y hacia Los Ángeles (California), y el resto hacia países centroamericanos y varios estados de México.
Qué observan
Motty Rodas, directora ejecutiva de la Asociación Guatemalteca de Líneas Aéreas (Agla), refirió que hasta abril había cuatro líneas de bajo costo con vuelos hacia y desde Estados Unidos y Guatemala, y una de estas era Spirit. La compañía ofrecía dos vuelos al día desde Guatemala hacia Fort Lauderdale, pero al hablar de entradas y salidas eran cuatro, comentó. También ofrecía varios vuelos a la semana hacia otros destinos, como Orlando.
Acerca de efectos en las tarifas, tanto por la salida de esta línea aérea como por el alza de los combustibles por el conflicto en el Medio Oriente, la directiva dijo que se ha explicado que el efecto del alza de combustible no sería inmediato porque las compañías tienen reservas, y no se sabe cómo podría afectar en el corto y mediano plazo. Sin embargo, al ser consultada a largo plazo para el resto del año, considera que, de mantenerse la tendencia, las líneas aéreas en general podrían verse afectadas porque, con el fin de no aumentar demasiado la tarifa, podrían reducir sus ganancias, absorber pérdidas o, en otros casos, aumentar los boletos de manera drástica.
En relación con la salida de la mencionada línea aérea, dijo que duda que se dé un aumento de precios de los boletos en el mercado, porque las líneas aéreas ya tienen compromisos con sus clientes y le darán prioridad a los boletos que ya tienen vendidos. Agregó que podría ser una oportunidad para otras líneas de bajo costo de aumentar sus rutas o vuelos, pero que en todos los puntos mencionados es decisión de cada una de las compañías.
En tanto, Ronny Rodríguez, director de desarrollo corporativo de Volaris en Centroamérica, y Esther Brol, coordinadora de la Mesa de Turismo del programa Guatemala No Se Detiene, coincidieron en indicar que, al dejar de operar la aerolínea Spirit, se pierde la capacidad en el segmento denominado de ultra bajo costo, aspecto que podría presionar al alza las tarifas en rutas específicas.
Rodríguez explicó que la salida de un competidor importante como Spirit representa un efecto en el mercado guatemalteco, ya que se debe recordar que dicha compañía era un disruptor del precio, como lo son las aerolíneas de bajo costo.
Consultado respecto de los posibles efectos, el ejecutivo dijo que cuando Volaris decidió cancelar varias rutas hacia Centroamérica se observó un efecto inmediato en el mercado, que tiene que ver con la salida de un competidor que presiona a la baja los precios de las tarifas. Entonces, eso produce inmediatamente una recomposición de la oferta tarifaria, no solo de la oferta (de vuelos y asientos), sino también de la oferta tarifaria, añadió.
En el caso de Guatemala, ahora con la salida de Spirit se pierde la opción del competidor con mejor estructura y menor estructura tarifaria en rutas muy importantes como el estado de Florida, y eso libera la posibilidad a otros competidores de reconfigurar su oferta tarifaria, expuso.
Rodríguez dijo que desconoce la experiencia de Spirit, pero que en el caso de Volaris experimentan que alrededor del 11% de las personas que viajan con esta aerolínea de Guatemala a Los Ángeles son viajeros que nunca se habían montado en un avión.
En el corto plazo, es previsible que aerolíneas que ya operan en el país, especialmente en rutas hacia Estados Unidos, busquen absorber parte de la demanda mediante ajustes en frecuencias o tarifas, sin embargo, el segmento de ultra bajo costo no es fácilmente sustituible, ya que responde a estructuras operativas altamente especializadas, añadió Brol. Considera que, más que una contracción, este tipo de eventos suele generar una recomposición del mercado.
En tanto, Rodríguez mencionó que podría verse como una oportunidad de ampliación o recomposición de las rutas, pero que en el caso de Volaris no tiene previsto hacerlo de forma inmediata.