Guatemala construye más que nunca, pero sus empresas no consiguen siempre que los trabajadores se queden
Mientras el sector construcción se perfila como una de las actividades económicas de mayor crecimiento en Guatemala, las empresas enfrentan una paradoja: necesitan contratar personal de forma urgente, pero en muchas ocasiones los candidatos abandonan el proceso de selección antes de incorporarse al trabajo. El desafío ya no es generar empleo, sino lograr que las […]
Mientras el sector construcción se perfila como una de las actividades económicas de mayor crecimiento en Guatemala, las empresas enfrentan una paradoja: necesitan contratar personal de forma urgente, pero en muchas ocasiones los candidatos abandonan el proceso de selección antes de incorporarse al trabajo.
El desafío ya no es generar empleo, sino lograr que las plazas se ocupen, además de que los trabajadores permanezcan en ellas. La problemática salió a relucir durante una feria de empleo organizada por el Ministerio de Trabajo (Mintrab), que reunió a 17 empresas y más de 400 oportunidades laborales para distintos oficios vinculados a la construcción.
Durante la actividad, varios reclutadores coincidieron en que la falta de experiencia ya no es el principal obstáculo para contratar. Hoy, aseguran, el desafío es encontrar personas comprometidas que concluyan el proceso y permanezcan en los puestos de trabajo.
“Las personas se presentan, hacemos todo el proceso y después no llegan”, afirmó Mercy Lapola, reclutadora de The Wall, empresa que participó en la feria con plazas para ayudantes de albañil, dibujantes e ingenieros civiles.
CRECIMIENTO Y DEMANDA MANO DE OBRA
La necesidad de trabajadores ocurre en un contexto favorable para el sector, según los datos presentados por el Banco de Guatemala (Banguat), los cuales refieren que la construcción figura entre las actividades económicas con un buen desempeño.
La proyección de crecimiento para el sector fue revisada de 8.3% 2025 a 8.5% en 2026, ubicándose entre las más altas de toda la economía nacional.
Este dinamismo se traduce en una creciente demanda de trabajadores para proyectos de infraestructura, vivienda, comercio y servicios, lo que ha llevado a las empresas a intensificar sus procesos de contratación.
Durante la inauguración de la feria, la directora general de Empleo del Mintrab, Juana Sotz, destacó que el objetivo es acercar las necesidades del sector productivo con las personas que buscan una oportunidad laboral.
“Nos reúne un objetivo común, que es fortalecer la vinculación entre la oferta y la demanda laboral, promoviendo una articulación efectiva entre las necesidades reales del mercado y las competencias del talento humano disponible en nuestro país”, señaló.
Sotz explicó que el sector construcción continúa enfrentando retos relacionados con la disponibilidad de personal calificado y especializado, por lo que considera clave la coordinación entre empresas, instituciones de formación y el sector público.
MÁS VACANTES Y DIFICULTAD PARA CONTRATAR
The Wall llegó a la actividad con plazas para dibujantes, ingenieros civiles y cinco ayudantes de albañil.
Según Lapola, el puesto más difícil de cubrir es precisamente el de ayudante de albañil, pese a ser uno de los más demandados por las empresas.
La reclutadora indicó que muchas personas inician el proceso de contratación, pero finalmente deciden no presentarse o abandonan la oportunidad antes de comenzar a trabajar.
Además, señaló que en el sector construcción la experiencia práctica suele ser más valorada que la escolaridad formal, ya que muchos trabajadores han adquirido conocimientos directamente en obra.
Una situación similar reportó Zamboro, empresa que participó con alrededor de 50 plazas para soldadores, albañiles, ayudantes, operadores de motocarga y auxiliares de instalación.
“Nosotros les damos la experiencia, pero siempre necesitamos la responsabilidad”, comentó Zury Hernández, representante de la compañía. Según explicó, la mayor dificultad se concentra en los puestos operativos, donde la informalidad de algunos aspirantes termina afectando los procesos de contratación.
No todas las vacantes en el sector corresponden a puestos operativos.
Novex, también participó en la feria con alrededor de 50 plazas distribuidas entre áreas de electricidad, construcción, ferretería, plomería, iluminación y ventas institucionales.
Sin embargo, Heidi Quezada, representante de la empresa, indicó que los perfiles más difíciles de encontrar son los especialistas y técnicos.
“Los especialistas y los técnicos son los más complicados porque no todos cuentan con la experiencia o el conocimiento”, explicó.
La compañía llevó la oferta de contratación de entre 20 y 25 personas, en parte motivados por la inauguración apertura de una nueva tienda en Villa Canales prevista para los próximos meses.
ENTRE SALARIO MÍNIMO Y MEJORES SALARIOS
Los salarios ofrecidos durante la feria reflejan las diferencias existentes entre puestos operativos y perfiles especializados.
Las plazas para dibujantes y ayudantes de albañil parten del salario mínimo vigente, aunque los trabajadores de campo pueden incrementar sus ingresos mediante horas extras. Para puestos de ingeniería civil, algunas empresas ofrecen alrededor de Q7 mil 500 mensuales.
En el caso de vacantes operativas en el sector comercial y logístico, los salarios también rondan el mínimo, complementado con horas extras y bonificaciones. Los puestos técnicos, por su parte, inician en rangos cercanos al salario mínimo más incentivos por metas alcanzadas, mientras que los especialistas pueden percibir entre Q10 mil y Q15 mil mensuales, dependiendo de su experiencia y nivel de conocimiento.
La diferencia salarial coincide con una realidad señalada por los empleadores: mientras más especializado es el perfil, más difícil resulta encontrar candidatos disponibles.

Foto La Hora: cortesía Mintrab
BUSCAN MEJORES OPORTUNIDADES
Carlos C., quien trabaja actualmente en proyectos carreteros dijo que al igual que él, decenas de personas que trabajan en el sector, buscan mejores oportunidades para tener mejores ingresos.
Carlos busca plazas relacionadas con albañilería y construcción. Según explicó, un albañil suele percibir alrededor de Q250 por día, mientras que un ayudante obtiene aproximadamente Q200 diarios.
A su juicio, actividades como la que llevó a cabo el Mintrab, permiten acercar a las personas desempleadas con empresas que realmente están contratando.
“Que vengan a eventos así, que hay buenas oportunidades laborales y que se difunda la información a las demás personas que están sin empleo”, expresó.
Lucía Marroquín, quien acudió en busca de oportunidades administrativas y de atención al cliente, destacó la posibilidad de conversar directamente con los reclutadores.
“Muchas veces uno aplica en línea y nunca sabe qué pasó con su currículum. Aquí se puede hablar directamente con las empresas y conocer mejor los requisitos”, señaló.
“Lo importante es encontrar una empresa que también esté dispuesta a capacitar. Hay muchas personas que tienen ganas de trabajar y aprender”, comentó Lester Pérez, otro de los asistentes a la feria.
Mientras tanto, Pablo Contreras, interesado en incorporarse al sector construcción, consideró que la experiencia práctica continúa siendo una de las principales puertas de entrada al mercado laboral.
“Muchas personas tienen la capacidad para trabajar, pero necesitan que les den una oportunidad para demostrar lo que saben hacer”, afirmó.
UN MERCADO LABORAL QUE BUSCA EQUILIBRIO
La feria dejó en evidencia una realidad que comparten empresas y trabajadores.
Por un lado, sectores como construcción, ferretería, logística y servicios mantienen una demanda constante de personal impulsada por el crecimiento económico y la ejecución de nuevos proyectos.
Por otro, las compañías aseguran que cada vez es más difícil encontrar candidatos que completen los procesos de contratación o que cuenten con la especialización requerida.
Mientras las empresas ofrecen salarios, bonificaciones, horas extras y oportunidades de capacitación para atraer talento, cientos de personas continúan buscando empleos que les permitan mejorar sus ingresos y acceder a una mayor estabilidad laboral.
El desafío, coinciden empleadores y autoridades, será lograr que esa oferta y esa demanda logren encontrarse de manera efectiva en un mercado laboral que sigue evolucionando junto con las necesidades de la economía guatemalteca.
