La primera Boutique Carolina Herrera de Latinoamérica
Guatemala una vez más se convierte en el epicentro de la belleza, la elegancia, la moda y de fregancias exclusivas, al ser elegido por la casa Carolina Herrera para abrir su primera Boutique de Carolina Herrera, en Latinoamérica y la segunda a nivel mundial, de la mano de Perfumerías Fetiche.
Esta boutique, ubicada en Oakland Place, tendrá productos que no se manejan en otros países, como la línea de lujo y privade da de fragancias de Carolina Herrera, Herrera Confidential, inspiradas en la elegancia atemporal y el arte de la combinación de perfumes de Oriente Medo.
Asimismo, tendrán gafas y lentes de sol que normalmente no son parte del portafolio regular, pero en esta boutique si. Se contará con personal capacitado y preparado para dar el mejor servicio, la mejor atención.

“Guatemala no fue al mundial, pero hemos traído un evento de fama mundial al país. Estamos abriendo la segunda Boutique de Carolina Herrera Beuty, en el mundo y la primera en Latinoamérica. Estamos avanzando en esta larga relación que tenemos entre Perfumerías Fetiche y Carolina Herrera, una historia de éxitos donde hemos visto nacer productos como 212 hombre y mujer, que revolucionaron el mundo y que nos trajeron un pedazo de Nueva York a Guatemala”, expresó Kay Schnoor, gerente general de Perfumerías Fetiche.

Un poco de historia
La historia entre ambas marcas se ha llenado de gloria desde hace más de 25 años, en Guatemala se han visto surgir grandes fragancias como en 2007 vieron nacer CH y dos años después, CH Men en 2009, productos que los llevaron a los Hamptons.
En 2016 se movió el mundo de la perfumería con la frase Its a Good to be bad; también nace Good Gril, el zapato con ese stiletto que toda mujer quiere tener en su tocador y que hoy es la fragancia más vendida en el mundo.

En el 2024, Perfumerías Fetiche se embarcó en el mundo del maquillaje con Carolina Herrera, en el mes de lanzamiento, fueron la tienda número uno en el mundo y cerramos en año como la numero cuatro.
El año pasado, la marca colocó en un frasco esa alegría de vivir, esa astucia, esa libertad de una mujer, con el nombre de La Bomba, ese mismo nombre que una editora le dio a Carolina Herrera en sus inicios.